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El laborista Higgins será el presidente de Irlanda tras asumir su derrota su principal rival

  • El empresario independiente Séan Gallagher había sido favorito
  • Ya ha felicitado a Higgins, a falta de conocer los resultados oficiales
  • Baja participación en los comicios

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El candidato laborista a la presidencia de Irlanda, Michael D. Higgins (en el centro) durante un acto de campaña
El candidato laborista a la presidencia de Irlanda, Michael D. Higgins (en el centro) durante un acto de campaña.

El empresario independiente Séan Gallagher, que hasta esta semana encabezaba las encuestas en las elecciones presidenciales irlandesas, ha reconocido este viernes su derrota y la victoria del laborista Michael D. Higgins.

Gallagher ha llamado esta tarde por teléfono a su rival para felicitarle por su victoria en las elecciones presidenciales celebradas ayer jueves en Irlanda, según ha anunciado él mismo.

Previamente Higgins, un veterano político de 70 años, ya se había perfilado como el noveno presidente de Irlanda tras comenzar este viernes el recuento de los votos de las elecciones celebradas este jueves.

Por otro lado, el senador David Norris, favorito al principio de la campaña para convertirse en el primer presidente gay de Irlanda,  ha felicitado también a Higgins. "Debe ser un día muy, muy feliz para su familia y también creo que es un buen día para Irlanda porque, aunque pertenece al Partido Laborista, Michael D. es un poco como yo, un disidente", ha declarado Norris.

A mediodía, la Radiotelevisión irlandesa (RTE) informaba de que las previsiones de los observadores electorales, que hacen un rápido recuento cuando se extraen las papeletas, es que Higgins supera de momento a su perseguidor con un margen menor del anunciado tras las dos primeras horas de recuento.

Previsión del 36,5% de votos

Según la RTE, estas previsiones otorgan a Higgins un 36,5% de los votos de primera preferencia, mientras Gallagher se sitúa en un 33,2%. Sin embargo, los expertos sostienen que el laborista cuenta con la ventaja que otorga a los candidatos más populares el complejo sistema electoral irlandés, de representación proporcional con transferencia de votos.

Lo que parece claro es que Higgins se ha beneficiado de la caída de Gallagher, empresario de éxito y conocido por su participación en un "reality", quien no ha sabido responder con claridad en los últimos días de campaña a los ataques de sus rivales.

Le han acusado de recibir un préstamo sin intereses de una de sus empresas de 82.000 euros, valor que supera al de la compañía y, en consecuencia, es ilegal en Irlanda, así como de canalizar donaciones para el partido Fianna Fáil, formación opositora a la que estuvo vinculado en el pasado.

El tercer favorito en las encuestas, el candidato del Sinn Fein y exdirigente del inactivo IRA Martin McGuinness, se mantiene en torno al 20%.

Aunque en estos comicios ha habido un número récord de siete candidatos, la baja participación registrada en las 43 circunscripciones irlandesas, de alrededor del 50%, podría acelerar en esta ocasión el recuento.

Poco más tres millones de irlandeses estaban este jueves llamados a las urnas para elegir al sucesor de Mary McAleese en la Presidencia de la República para los próximos siete años, un puesto principalmente representativo.