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La cabeza de dinosaurio más rara del mundo

  • Un equipo de paleontólogos halla cuatro cráneos de un saurópodo desconocido
  • Se conocen 120 especies de saurópodos y solo han hallado cabezas de ocho

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Los grandes saurópodos

Son los animales terrestres más grandes, largos y pesados que han habitado la Tierra. Algunos alcanzaban la espeluznante cifra de 40 metros de longitud y los 17 metros de altura. Todos ellos tenían cuellos increíblemente largos que acababan en una diminuta cabeza con la que arrancaban hojas de lugares muy altos, a los que ningún otro herbívoro podía acceder. Tenían grandes cuerpos como los de los elefantes, sustentados por cuatro patas como pilares y largas colas para equilibrar su enorme volumen. Aparecieron en la Tierra hace unos 210 millones de años y se fueron diversificando. Hoy se conocen unos 120 géneros. Dominaron los continentes durante nada menos que 100 millones de años, desde el Jurásico Medio hasta el Cretácico. Los mamíferos herbívoros actuales no llevan sobre la faz de la Tierra ni la mitad de lo que estuvieron los saurópodos. Así que estos majestuosos herbívoros no solo eran gigantes sino que, en términos evolutivos, tenían un buen 'diseño'.

Rarísimo. Encontrar la cabeza de un saurópodo es algo fuera de lo común. De las 120 especies de este tipo de dinosaurio que se conocen solo se han hallado cabezas de ocho. No es de extrañar que el paleontólogo Daniel Chure se emocionara cuando halló cuatro cráneos -dos completos-, que para más inri, pertenecen a una especie desconocida, que ha bautizado como Abydosaurus mcintoshi.

"Una experiencia de este calibre solo sucede una vez en la vida..." asegura a RTVE.es Brooks Britt, paleontólogo en la Universidad Brigham Young, que ha estudiado con Chure los huesos. "Francamente, no esperaba encontrar en mi carrera un saurópodos completo, y mucho menos cuatro".

Es habitual que la cabeza de los saurópodos se desintegre

"La cabeza de los saurópodos es más ligera que las de los mamíferos", explica el científico. "En vez de huesos gruesos fusionados entre ellos, los cráneos de los saurópodos están hechos de huesos ligeros y finos unidos entre ellos por tejido. Es habitual que una vez muertos, la cabeza se desprenda y se desintegre".

Los preciados restos se han hallado en un yacimiento en el Dinosaur National Monument, en el este de Utah, en Estados Unidos. El primero fue desenterrado a finales de la década de los noventa y el último en 2003.

Tras su hallazgo, en cuanto fue posible, estudiantes de la Universidad Brigham Young empuñaron taladradoras y sierras especiales e incluso explosivos. 'Recortaron' el trozo de roca que contenía los huesos de 105 millones de años de antigüedad y lo trasladaron al laboratorio del Museo de Paleontología de la universidad para extraerlos cuidadosamente.

Unos dientes muy particulares

El análisis de los huesos ha revelado que los ejemplares hallados son jóvenes. Sus cráneos miden cerca de medio metro. Los dientes han llamado especialmente la atención de los paleontólogos. Los saurópodos son herbívoros y reponen los dientes constantemente durante su vida. Se han documentado dientes de las formas más variadas, a lo largo del periodo Jurásico, que comprende decenas de millones de años.

Los más especializados eran pequeños, estrechos y planos y se reponían con suma rapidez porque se gastaban con facilidad de tanto masticar hojas y ramas. El famoso diplodocus, por ejemplo, reponía dientes cada 30 días.

Simplemente cogían las hojas y las tragaban

Sin embargo, los del Abydosaurus mcintoshi son grandes y relativamente afilados. Esta estructura indica que no masticaban y aplastaban las hojas de los árboles. Son un modelo de dientes intermedio, no muy especializado. Por eso, "simplemente cogían las hojas y las tragaban", comenta Britt.

Los estudiantes están fascinados con la posibilidad de trabajar con los restos de este animal exclusivo. "Este es el proyecto más divertido en el que he trabajado. He tenido que tratar los huesos de los pies cada uno de los cuales era más grande que mi mano", explica la estudiante Kimmy Hales. Y añade: "El hueso más 'duro de pelar' con el que he trabajado es una vértebra del A. Mcintoshi que estaba medio erosionada cuando descubrimos los restos y es tan frágil que parece que se va a deshacer si la miras mal".

Un nombre que parece un trabalenguas

El nombre del nuevo dinosaurio, Abydosaurus mcintoshi, parece un trabalenguas y a la vez es como un jeroglífico que podemos descifrar: Abydos es el nombre en griego de la actual El Araba el Madfuna, una ciudad situada en las orillas del río Nilo y donde descansan en paz el cuello y la cabeza de Osiris, el dios egipcio de la vida, la muerte y la fertilidad. Con este nombre se hace referencia al tipo de pieza hallada: cráneo y cabeza. Sauros quiere decir lagarto en griego.

El 'apellido' aporta información más específica sobre el ejemplar en cuestión. Los científicos han elegido macintoshi en honor al paleontólogo Jack Macintosh porque dedicó casi medio siglo de su vida al estudio de estos animales.

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