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El Barça de Flick se examina ante el PSG a las puertas del clásico: "Es una buena prueba para ver dónde estamos"

  • El técnico elogia la madurez del vigente campeón de Europa y destaca la evolución del equipo azulgrana
  • Las bajas en defensa obligarán a buscar alternativas "manteniendo la intensidad de los últimos partidos"
La racha invicta de Flick con el Barça, a examen ante el PSG
Hansi Flick, entrenador del FC Barcelona, durante la rueda de prensa previa al partido de Champions ante el PSG. RTVE.es
AMANDA RAMOS

Hansi Flick afronta la visita al Paris Saint-Germain como algo más que un partido de la fase liga de la Champions. El entrenador del FC Barcelona considera que el encuentro de este martes en el Parque de los Príncipes será una oportunidad para comprobar hasta dónde puede llegar su equipo, que enfrenta esta semana dos citas de máxima exigencia: el choque ante el PSG y el clásico de Liga.

"Es una buena prueba para ver dónde estamos", resumió en la rueda de prensa previa, en la que no escatimó en elogios hacia el vigente campeón y su entrenador, Luis Enrique Martínez. El técnico alemán quiere que sus jugadores afronten el desafío con "confianza, valentía y sentido colectivo", como, según destacó, han hecho durante los últimos once partidos.

El Barça llega con pleno de victorias en sus dos primeras jornadas europeas, ante el Feyenoord (5-1) y el Galatasaray (1-4), pero tendrá enfrente a un PSG que también ha ganado sus dos encuentros y que pondrá a prueba sus aspiraciones. La principal preocupación azulgrana está en la defensa, condicionada por las bajas de Jules Koundé, Eric García y Andreas Christensen.

Flick elogia al "mejor equipo del mundo"

Flick situó al conjunto parisino entre los grandes referentes del fútbol actual: "Si habéis visto los últimos dos años, es el mejor equipo del mundo". El entrenador considera que el PSG ha dado un paso adelante en los últimos años gracias a la evolución colectiva y a la madurez del proyecto: "En el último partido contra el Racing de Estrasburgo cambiaron el juego en los últimos diez minutos. Esa es la calidad que tienen".

También tuvo buenas palabras para Luis Enrique, al que definió como "un entrenador excelente" y también "uno de los mejores del mundo", destacando la intensidad de su equipo, su presión, la movilidad de los futbolistas y la capacidad para intercambiar posiciones sin perder su identidad.

Sin embargo, evitó convertir el encuentro en una comparación con la derrota por 1-2 sufrida ante el PSG la pasada temporada en Montjuïc: "Este año hemos empezado con el estilo que queremos jugar", defendió, convencido de que el Barça ha ganado confianza con el balón y genera más ocasiones.

Bajas en defensa

El principal contratiempo para Flick está en la retaguardia. Sin Koundé, Eric García ni Christensen, y con Gerard Martín como una de las opciones para acompañar a Pau Cubarsí en el centro de la defensa, el técnico descartó dramatizar la situación: "No es el mejor momento para nosotros, pero hay que aceptarlo. Espero que todo salga bien, toco madera", añadió haciendo sonar la superficie de la mesa, sonriente.

Entre las alternativas mencionó a Frenkie de Jong y al joven Àlex Campos, que entrenó por primera vez con el primer equipo. También se mostró esperanzado con la posible recuperación de Koundé para el Clásico del domingo y confirmó que Raphinha estará disponible.

Una prueba para medir el crecimiento del Barça

El encuentro también llega en un momento exigente del calendario, con el clásico ante el Real Madrid a la vuelta de la esquina. Flick, sin embargo, no quiso desviar la atención hacia el duelo del domingo: su prioridad es "siempre el siguiente partido".

El entrenador aspira a que el equipo mantenga la actitud y la intensidad que ha mostrado en las últimas semanas, una respuesta que le ha sorprendido especialmente después del desgaste acumulado por sus futbolistas durante el Mundial de Clubes. También se mostró orgulloso del ambiente del vestuario y agradecido por el cariño de la afición azulgrana: "El respeto y el amor que sentimos de todos los culés también tiene un efecto en nuestro juego, en la mentalidad y en la actitud en el campo".

La visita a París será, por tanto, una medida del momento del Barça frente a uno de los rivales europeos más exigentes. No una final anticipada, sino "una ocasión para comprobar qué ha mejorado el equipo y qué aspectos necesita pulir". Flick quiere un Barça valiente, unido y capaz de competir sin renunciar a su estilo. El campeón de Europa ofrece el escenario ideal para poner a prueba esa convicción.