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"Por más que se diga, por más que se exija que se aumente ya la oferta eso no es posible", ha dicho Paloma Taltavull, catedrática de Economía Aplicada de la Universidad de Alicante.

La clave de la solución no está en el ahora, sino en ir poniendo los cimientos para construir más vivienda. "Tenemos un déficit de un millón de viviendas en 2028, dicho por el banco de España, hoy ya 800.000", ha señalado José María Raya, catedrático de Economía de la Vivienda en Tecnocampus.

Y sobre todo vivienda social. "Si el Estado hubiera tenido una vivienda para Maricarmen y la hubiera ubicado en un piso al lado se hubiera acabado el problema", ha dicho Raya.

Pero mientras se construye, a corto plazo hay recetas que se pueden ir aplicando. Cada experto señala las suyas. "Una política sistemática de control de precios es mala, pero un control temporal puede resolver el problema ahora", ha indicado Taltavull.

"Juguemos con la política fiscal y los incentivos, eso suele funcionar mucho mejor que las regulaciones", ha señalado, por su parte, José María Raya.

Foto: Sergio Pérez/EFE

Cuando Teresa Sarmiento recuerda estas imágenes grabadas hace tan solo cuatro años, en la que fue su casa durante 30 también recuerda cómo se sentía esos día: "Bastante triste porque tus cosas las iban tirando al container".

Es lo que vivió en el desahucio de Argumosa 11, en Lavapiés (Madrid). Años antes ya habían desahuciado a sus vecinas y amigas, a Pepi o a Rosi. Pagaba un alquiler de renta antigua y el propietario del edificio, un fondo, se lo subió a 1.800 euros, cuando su pensión era de 450.

Años después, quedamos con ella a las puertas de su hogar: un piso tutelado compartido. Confiesa que aquí está muy bien, pero que el cambio ha sido duro porque ha tenido que empezar de cero con más de 70 años a bastantes kilómetros de donde hizo su vida durante tres décadas.

Foto: Getty Images

Unai Sordo, secretario general de Comisiones Obreras, ha señalado en el programa 24 horas Fin de Semana que "a la problemática de la vivienda hay que añadir la problemática de los salarios". Y sobre una posible huelga general sobre el problema de la vivienda, Sordo insiste en que "esa jornada de lucha tiene que incorporar elementos laborales, del tipo la subida de los salarios, y tiene que tener una dimensión laboral, tiene que llegar a las calles y a los centros de trabajo".

Sordo explica que el lunes Comisiones Obreras tiene convocado su comité federal y valorarán la situación para tomar una decisión. El secretario general de Comisiones Obreras insiste, además, en que hay que cumplir la protección jurídica de todo el mundo, pero sobre todo articular una movilización "de amplio espectro".

Los vecinos del edificio de la calle Tribulete, 7, en Madrid, llevan años denunciando acoso inmobiliario para que abandonen sus casas. Tras la compra del edificio por parte de un fondo comenzaron las obras de rehabilitación, entre otras acciones, que los vecinos ven como una medida de presión. Esperan que la investigación judicial en su contra prospere, pero el tiempo, en cambio, corre en su contra. En las últimas semanas han empezado a llegar las demandas de desahucio.

Foto: Getty Images

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Decenas de miles de personas se han manifestado por toda España, no solo en Madrid, a favor del derecho a la vivienda tras el fracaso de los dos decretos en esta materia el viernes en el Congreso. En Valencia, la Policía ha tenido que intervenir ante los disturbios de algunos manifestantes que, al final de la marcha, trataban de acceder a un evento inmobiliario en el Palau de les Arts. Algunos agentes han resultado heridos.

La indignación por la crisis de la vivienda atraviesa España este fin de semana: más de 50 ciudades acogen manifestaciones que agrupan a personas de varias generaciones. En la gran mayoría del país, han sido pacíficas, salvo el tramo final en Valencia. Allí se han producido altercados entre Policía y manifestantes, cuando estos últimos han intentado entrar en el Palau de les Arts donde se celebraba un salón inmobiliario.

Foto: Nacho Frade / Europa Press

Miles de personas se han unido esta jornada a las manifestaciones por la vivienda en España. Muchos de ellos son jóvenes y, pese a tener estudios y trabajo, denuncian que no pueden acceder a una vivienda a un precio asequible. Esto hace que se vean obligados a compartir piso o incluso a retrasar la emancipación. Piden más facilidades para el alquiler o compra para poder construir un proyecto de vida propio.

Foto: EFE/Sergio Pérez

En la plaza de Cibeles de Madrid ha terminado el recorrido de la multitudinaria manifestación por la vivienda digna. 24 horas después del rechazo en el Congreso de los dos decretos se ha vivido una jornada reivindicativa en toda España con decenas de protestas.

FOTO: JAVIER SORIANO / AFP

Pisos de menos habitaciones y más pequeños. Como ejemplo: los nuevos barrios en Madrid, como los que se desarrollan en el sureste. Solo en el Cañaveral, en la última década los pisos de dos habitaciones han pasado del 15% al 38%.

El cambio se explica por el aumento de los costes: en el precio del suelo o de los materiales. Los precios en estas zonas parten de los 300.000 euros y aunque suben, lo harán a un ritmo más lento.

También han cambiado los compradores. Menos poder adquisitivo o familias que tienen hijos cada vez más tarde. Son factores que siguen complicando el acceso a la vivienda.

Foto: Getty Images

Durante la marcha por la vivienda en Valencia, algunos manifestantes se han saltado el cordón policial y se han acercado a las inmediaciones del Palacio de las Artes, donde se está desarrollando el congreso de inversiones inmobiliarias Valencia Real Estate Summit 2026.

Se han vivido momentos de tensión con cargas policiales cuando algunas personas intentaban acceder al recinto. Los agentes han disparado bolas de goma.

Foto: Kai Forsterling/EFE