Enlaces accesibilidad

arriba Ir arriba

Apagar un incendio de neumáticos quemándose es muy complejo, según los expertos. El agua es repelida por la propia goma y solo funciona emplear espumógenos y aislarlo para que lo ya incendiado se consuma sin extenderse En Seseña, calculan que extingir el incendio llevará al menos dos semanas. Los expertos no confirman que el incendio haya sido provocado pero señalan: igual que cuesta apagarlo, cuesta mucho encenderlo. Los neumáticos, dicen, no prenden con una chispa ni con una colilla.

Los neumáticos contienen más de 200 compuestos químicos diferentes, principalmente caucho, pero también agentes como azufre, óxido de zinc o cadmio. La inhalación, sobretodo en dosis altas, puede provocar una insuficiencia respiratoria. Respirar esa humareda puede inflamar los pulmones y ocasionar una neumonía, también trastornos oculares y en el aparato digestivo. A largo plazo, además, pueden aparecer casos de asma. Los expertos aconsejan protegerse con una mascarilla.

El vertedero de neumáticos más grande de Europa, el que está ardiendo desde este viernes en Seseña (Toledo), se remonta a 1990 como depósito temporal. En 2003 un juzgado lo declaró ilegal por no respetar las normas medioambientales y la empresa que lo explotaba lo abandonó en 2010. "El propietario antiguo está desaparecido, incluso tiene una sanción policial que no cumple, porque está desaparecido en paradero desconocido", explica el consejero de Medio Ambiente, Jaime González Taboada. Desde entonces el Ayuntamiento de Seseña trata de reciclarlos, a través de otras empresas, aunque los vertidos acabaron invadiendo también el término municipal de Valdemoro en Madrid.
 

Para los vecinos de Seseña esta es la crónica de un desastre anunciado desde que en 1990 empezó a utilizarse el terreno como vertedero de neumáticos. En 2003 un juzgado lo declaró ilegal por por no respetar las normas medioambientales; la empresa que lo explotaba lo abandonó en 2010. Desde entonces el Ayuntamiento de Seseña trataba de reciclarlos, aunque los vertidos incontrolados acabaron invadiendo en 2011 también el término municipal de Valdemoro en Madrid.

Diez dotaciones de bomberos, con maquinaria pesada cortafuegos y dos hidroaviones, tratan de luchar contra el incendio declarado en el cementerio de neumáticos de Seseña, el más grande de Europa. Un fuego que pueden tardar días en controlar y extinguir. La inmensa columna de humo que ha generado se puede ver a varios kilómetros de distancia. Como medida de precaución se han suspendido las clases y se ha pedido a los vecinos que no salgan de sus casas.

La Guardia Civil ha resuelto el secuestro y asesinato de un empresario madrileño ocurrido hace dos años. Hay diez detenidos, la mayoría españoles. La víctima, el empresario José Luis Vázquez, fue secuestrado en Illescas, Toledo, donde la banda le había citado con la excusa de realizar un negocio empresarial. Una vez que la familia pagó el rescate de 80.000 euros, los secuestradores le asesinaron y se deshicieron del cadáver, que todavía no ha aparecido. La operación policial se precipitó porque la organización criminal ya tenía planeado secuestrar y liquidar a una segunda persona, una abogada madrileña. Por las conversaciones entre los delincuentes, los investigadores tienen la certeza de que una vez secuestrada la víctima, iban a descuartizar su cadáver para no dejar rastro del delito. En caso de que este secuestro y asesinato no fuera posible, tenían en cartera una tercera víctima, un empresario madrileño.

El explosivo permanecía escondido en el tejado del Hospital de Tavera, en Toledo hasta ayer, cuando los operarios que llevan a cabo las obras de rehabilitación de este edificio del siglo 16 lo descubrieron. Aunque no había riesgo de explosión, se han interrumpido las obras y se han suspendido las clases en un colegio cercano. Poco después los Tedax han retirado el artefacto. No había prácticamente riesgo de explosión, pero por si acaso los 18 niños que hoy acudieron al Colegio San Juan Bautista, cercano al Hospital, fueron trasladados durante ese período de tiempo a otros centros escolares cercanos. El resto de los 400 alumnos no acudieron a las aulas. Los TEDAX han tardado menos de una hora en recoger el artefacto"

Por ello, Sanidad lanza un mensaje de tranquilidad. La vacuna se administra en cinco dosis a los 2, 4, 6 y 18 meses, con una dosis de recuerdo a los 6 años. En 2010, los laboratorios cambiaron la composición de la vacuna. Por ello ahora los expertos recomiendan su administración en el tercer trimestre de embarazo, para mejorar la inmunización del bebé en los primeros meses.