¿Y tú? ¿De verdad piensas que vas a tener siempre treinta años? Spoiler: vas a envejecer lo quieras o no. Esta etapa de la vida no ha sido convenientemente atendida por la filosofía, nos cuenta Paz Pérez Encinas en su sección "Un cuarto propio". Acudimos a la obra "La vejez" de Simone de Beauvoir para entresacar algunas de sus ideas más revolucionarias y certeras.
Como la de que la sociedad de consumo ni siquiera se atreve a pronunciar la palabra viejo o vieja. Ahora hablamos de gente no productiva. La mirada y la palabra de la sociedad hacia la vejez han sido y son discriminatorias, cuenta Pérez Encinas. La colectividad es la que decide la suerte de los viejos, asimilamos la decadencia y los mayores están expuestos a la soledad y el abandono, a jubilaciones anticipadas forzadas.
"Y vivir sin proyectos -asegura Pérez Encinas- es dejar de existir". La filósofa asturiana nos habla de la disociación que sientes cuando no te reconoces frente al espejo, de esa incapacidad de reconocimiento. Una última derivada: el edadismo mezclado con el sexismo. Paz Pérez Encinas concluye, parafraseando a Simone de Beauvoir: "Ya bastó de silencios, ocultaciones, desprecios y humillaciones en torno a la vejez".