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Experta nadadora, surfista, una de las primeras mujeres en volar y en conducir un coche, viajera empedernida y arqueóloga por amor. La vida de Agatha Christie (Torquay, 1890 – Winterbrook, 1975) es la apasionante historia de una niña educada en los estrictos y caducos cánones victorianos que ha de enfrentarse a los frenéticos y constantes cambios sociales, culturales y tecnológicos del siglo XX. De esa tensión interna surgirá una personalidad compleja que se verá desbordada en los últimos días de 1926, cuando la ya entonces famosa escritora de novelas de misterio protagoniza una enigmática desaparición que tuvo en vilo al Reino Unido y que nunca explicó. Aquel extraño episodio sucedió durante el doloroso divorcio de su primer marido, Archibald Christie.

Para entonces la autora ya había alumbrado a su personaje más popular, el detective Hércules Poirot, en novelas como 'El misterioso caso de Styles' (1920). Con él creó un canon literario que le reportó un inmenso éxito a lo largo de cinco décadas; una fórmula cerrada y confortable de la que también nació la perspicaz Miss Marple, inolvidable para sus millones de lectores gracias a casos como el de 'Muerte en la vicaría' (1930). Sin embargo, las novelas de las que se sintió más orgullosa Agatha Christie fueron otras: las que componen la serie romántica publicada bajo el pseudónimo de Mary Westmacott. En ellas y en sus dos autobiografías puede rastrearse –con cierta precaución, puesto que edulcoró parte de sus recuerdos– el lado más íntimo de la mujer que no dudó, una vez divorciada, en tomar el mítico Orient-Express para encontrar de nuevo el amor en la figura de su segundo marido, el arqueólogo Max Mallowan.

Este documental, con guion de Alfredo Laín y diseño sonoro de Mayca Aguilera, cuenta con las voces de la escritora y periodista Rosa Montero, autora de 'Agatha Christie. La eterna fugitiva', y del biógrafo Eduardo Caamaño, autor de 'Agatha Christie. La biografía definitiva de la Reina del Crimen'. Participan también el arqueólogo y profesor de la Universidade da Coruña Juan Luis Montero Fenollós; y el escritor y ensayista Mauricio Wiesenthal, autor de 'Orient-Express. El tren de Europa'.

Desde supermercados y gasolineras a hoteles, bancos... Los negocios más rentables de Cuba están en manos de Gaesa. Un oscuro y multimillonario consorcio empresarial ligado al Ejército que Washington ha puesto en su punto de mira.

"Cuba no está controlada por ninguna revolución. Cuba está controlada por Gaesa. Un Estado dentro del Estado, que no rinde cuentas a nadie. Y acapara las ganancias de sus negocios para beneficio de una pequeña élite", ha dicho el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio.

Gaesa nació con un objetivo limitado: conseguir dólares para financiar al Ejército durante el llamado período especial, cuando el derrumbe de la Unión Soviética arrastró también a Cuba a la ruina. Fue Raúl Castro, tras relevar a Fidel, el arquitecto de la expansión acelerada de Gaesa.

Investigaciones periodísticas revelan que Gaesa maneja en la sombra miles de millones de dólares. Sus transacciones podrían suponer entre el 40% y el 70% de la economía cubana. Unos beneficios que no llegan al pueblo en un país en bancarrota.

Estados Unidos ha prohibido hacer negocios con Gaesa y ha detenido a la hermana de su presidenta ejecutiva. Un paso más del Gobierno de Trump para forzar un cambio de rumbo en la isla.

Foto: Ernesto Mastrascusa/EFE — Sede del conglomerado empresarial Gaesa, en La Habana

Estados Unidos e Irán dicen estar muy cerca de un acuerdo de paz. Trump asegura que los detalles se conocerán en breve. Ese acuerdo prevé la reapertura del estrecho de Ormuz, según Washington. Sobre la mesa también está la ampliación del alto el fuego y el levantamiento de sanciones al petróleo iraní. Teherán dice que la cuestión nuclear aún está por negociar.

FOTO: EFE/EPA/ABEDIN TAHERKENAREH

El sonido de varios disparos obliga a varios periodistas a interrumpir la transmisión en la zona norte de la Casa Blanca. Un hombre abre fuego contra un puesto de seguridad del complejo presidencial y provoca un tiroteo que se ha saldado con el atacante abatido por agentes del servicio secreto y un transeúnte herido que se encuentra en estado crítico.

El tirador, de 21 años, ha sido identificado como Nasire Best. Según medios estadounidenses, tenía problemas mentales y ya había sido arrestado anteriormente en los accesos a la Casa Blanca.

Trump, que se encontraba en un edificio a las afueras del complejo presidencial, ha elogiado en redes sociales la profesionalidad del Servicio Secreto tras los hechos.

Foto: JIM LO SCALZO/EFE

Rusia ha lanzado un ataque masivo contra Ucrania en las últimas horas. En la capital hay al menos cuatro fallecidos y decenas de heridos en varios puntos del país. Moscú reconoce haber usado un misil hipersónico y dice que es la respuesta a los últimos ataques de Kiev.

Ha sido otro ataque feroz contra Kiev. Rusia ha disparado sobre la capital de Ucrania cientos de drones y 90 misiles de diferentes tipos: balísticos, de crucero e incluso el hipersónico Oreshnik. El resultado: edificios arrasados y en llamas. Además de varios muertos y decenas de heridos.

El presidente ucraniano ha visitado la zona. Acusa a Putin de bombardear deliberadamente edificios residenciales y escuelas para causar el mayor daño. Desde la Unión Europea condenan también los ataques. La jefa de la diplomacia europea los califica de "actos terroristas abominables".

FOTO: EFE/EPA/SERGEY DOLZHENKO

El día en el que el Parlamento ruso aprobó la ley de Putin que prohibía informar sobre la guerra de forma independiente, Elena Kostyuchenko estaba en Ucrania, cubriendo la guerra de forma independiente. Siguió trabajando igual, pero ya no pudo volver a su país: "Me convertí en una delincuente".

Desde entonces, vive en algún lugar fuera de Rusia, no revela dónde. Poco después de cubrir el conflicto, intentaron envenenarla en Alemania. Le preguntamos qué es lo que verdaderamente piensan los rusos de la invasión: "Hay una mayoría silenciosa, un 70%, que quiere que termine, pero se sienten impotentes, no dicen nada por miedo. Sólo un 15% del país apoya realmente la guerra".

Elena Kostyuchenko siempre ha sido una periodista incómoda para el Kremlin: ha dado voz a la disidencia, al feminismo, al colectivo LGTBI. En el libro Amo a Rusia recoge buena parte de sus crónicas. Amar a su país la obliga a luchar por contar la verdad.

Putin ha cerrado el periódico para el que trabajaba Elena, varios de sus colegas han sido asesinados y otros tantos encarcelados por hacer periodismo.

Foto: Alejandro García/EFE — La periodista y activista rusa Elena Kostyuchenko

El éxito turístico de Lisboa tiene su cara B, como en tantas otras ciudades. En el Barrio Alto muchas casas de comidas y locales de fado se han convertido en bares de copas con lo que ello conlleva: ruido, suciedad y un modelo de turismo de borrachera que muchos rechazan. La fiesta de unos es el lamento de otros.

El ruido, la inseguridad, los orines en la calle, la basura y el tráfico de drogas son algunas de las quejas que mencionan algunas vecinas. Ante las denuncias de los vecinos, el ayuntamiento ha prohibido la venta de alcohol para consumo en la calle por las noches. Una medida poco efectiva que penaliza a los que venden, no a los que beben. Vecinos y comerciantes coinciden en esta petición. Las centenarias fachadas de azulejos y calles empedradas quedan a la espera de una solución que les devuelva su espíritu bohemio en un marco de convivencia.