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Tenían permiso para concentrarse hasta la medianoche en la plaza de la República de París. Pero, entrada la madrugada, como muestran estas imágenes de Le Parisien, la policía ha cargado contra ellos para desalojarlos. Los "antisistema" han lanzado botes de humo y botellas de cristal. Las fuerzas de seguridad han respondido con gases lacrimógenos y bombas ensordecedoras. Los fuertes choques se han prologado hasta el amanecer.

La Policía Nacional continúa investigando el robo frustrado este lunes en el domicilio madrileño del doctor Ignacio Frade, en el que el facultativo resultó herido al encontrar dentro a unos atracadores que habían retenido a su padre y a una empleada doméstica. El médico relató anoche a varios medios de comunicación que creía que el robo lo habían perpetrado unos sicarios contratados por alguien que buscaba unos documentos suyos que incriminan a otras personas. El doctor Ignacio Frade fue testigo en el caso Antonio Meño, un hombre que en julio de 1989 quedó, cuando tenía 21 años, en coma vegetativo tras someterse a una rinoplastia en la Clínica Nuestra Señora de América de Madrid, entidad que quedó absuelta tras los juicios iniciados por sus padres. Tras 22 años de litigio en los tribunales en los que los padres del joven llegaron incluso a acampar en 2009 en la plaza de Jacinto Benavente para reclamar justicia, el caso quedó cerrado en 2011. La familia llegó a un acuerdo con las aseguradoras para indemnizarle con 1.075.000 euros. Durante el proceso, el Tribunal Supremo anuló las sentencias dictadas anteriormente al admitir una demanda de revisión presentada por la familia, en la que el doctor Frade reconocía que durante la intervención a Meño el anestesista se ausentó y no estuvo presente cuando él mismo se percató de que se producía una alteración en la frecuencia del ritmo cardiaco del paciente.

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Los Mossos d'Esquadra y la Policía Nacional han desarticulado una de las principales organizaciones que traficaba con cocaína en España y se han incautado de 338 kilos de esta sustancia y de 2,1 millones de euros en metálico. La macroorganización estaba formada por siete personas de diferentes nacionalidades, que se encargaban de recibir la cocaína por vía marítima y la distribuían por todo el Estado, según han informado ambos cuerpos.
 

El zoo de Madrid, que está muy cerca de donde se encontró el cetáceo, asegura que no es uno de sus delfines. Podría tratarse de un delfín joven porque mide poco más de metro y medio pero es difícil saber de qué especie es por su estado de descomposición. Lo encontró ayer semienterrado entre la maleza un hombre que paseaba con sus perros por esta zona de la Casa de Campo. De momento han descartado que pertenezca a algún zoo o delfinario de España. Todo lo demás es un misterio.

Una semana después de los atentados, al rompecabezas policial le siguen faltando dos piezas clave: La primera: el hombre del sombrero: el que acompañaba a los dos suicidas del aeropuerto. La policía sigue preguntándose quién es. Y la segunda pieza sin encajar, en el ataque al metro: ¿Hubo o no hubo un segundo terrorista? Lo que sí se sabe es que los suicidas del aeropuerto son Najim Laachraoui e Ibrahim Bakraoui hermano del suicida del metro, Jaled y que los tres, por los rastros de ADN, por los pisos alquilados, por los viajes en coche, están relacionados con los atentados de noviembre en París y con su principal sospechoso: Salah Abdeslam.