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Pasan los días y las convocatorias para protestar contra la violencia policial y el racismo mantienen su fuerza en Estados Unidos. Las marchas han transcurrido con calma por todo el país este miércoles, los manisfestantes insisten en que su movimiento es pacífico.

Mientras tanto, el fiscal de Minnesota ha anunciado que seagravan los cargos por asesinato contra el policía que aplastó el cuello de George Floyd y que se van a presentar cargos también contra los otros tres policías implicados en su detención y muerte.

Además, el secretario de Defensa de Estados Unidos, Mark Esper, se ha desmarcado de las declaraciones del presidente, Donald Trump, que amenazaba con desplegar el ejército para sofocar las protestas y ha confirmado que no es apropiado invocar la ley de insurgencia.. "El ejército debe estar al margen de la politización", ha afirmado.

Informa Fran Sevilla, corresponsal de RNE en Washington

El secretario de Defensa de Estados Unidos, Mark Esper, ha marcado distancias con el presidente, Donald Trump, y ha aclarado no estar a favor de invocar la Ley de Insurrección para que las Fuerzas Armadas se sumen al despliegue de seguridad ante las protestas convocadas por la muerte de George Floyd. "Es una tragedia que hemos visto repetirse demasiadas veces", ha añadido en declaraciones a la prensa en el Pentágono, admitiendo que "el racismo es real" en el país y por tanto "todos debemos hacer lo posible por reconocerlo, plantarle cara y erradicarlo".

La cara, el nombre y hasta la forma en la que murió George Floyd se está convirtiendo en un símbolo que entienden desde Oregón a Idaho o Houston. Esta octava noche de protestas ha sido menos tensa, con manifestaciones pacíficas que, sin embargo, desafiaron los toques de queda decretados en cada gran ciudad. Continúa engordando la lista de miles de detenidos y el balance de ocho noches de protesta empieza a pesar ya que los altercados y saqueos han dejado varios muertos en el país.

Durante la Audiencia General de los miércoles el papa se ha referido a la muerte de George Floyd en Estados Unidos haciendo un llamamiento a la reconciliación nacional y la paz tras los graves incidentes que siguen registrándose. Expresa su preocupación aunque asegura que "no podemos cerrar los ojos ante el racismo".

Las manifestaciones por la muerte de George Floyd no decaen por las amenazas de Trump de militarizar las calles. Las de este martes han sido más numerosas menos violentas porque los participantes han querido demostrar que se trata de una movilización pacífica.

Fente a la Casa Blanca se protesta también contra el presidente de Trump que ha seguido criminalizando a los manifestantes.

Las declaraciones del congresista republicano, Matt Gaetz, en Twitter son un buen ejemplo: “Ahora que vemos claramente a Antifa como terroristas, ¿podemos cazarlos como lo hacemos en el Medio Oriente?”, ha escrito el republicano.

Por su parte Joe Biden, el rival de Trump en las elecciones de noviembre, ha acusado al presidente de Estados Unidos de manipular los sentimientos de los ciudadanos y "convertir el país en un campo de batalla".

Informa Fran Sevilla, corresponsal de RNE en Washington

El virtual candidato demócrata a la presidencia, Joe Biden, ha pedido la reforma de la policía y ha criticado la actuación de Trump frente a estas protestas. El presidente ha vuelto a ir a una iglesia, en medio de un despliegue de seguridad, esta vez sin incidentes, pero ante la mirada crítica de oposición y de algunos líderes religiosos. La Guardia Nacional sigue su despliegue para contener los graves disturbios registrados a lo largo y ancho de Estados Unidos.

Manifestantes de más de una decena de ciudades de EE.UU. han desafiado el martes por la noche el toque de queda para protestar por la muerte de George Floyd. La mayoría de las protestas han sido pacíficas, pero al caer la noche se multiplicaron los distubios y saqueos. En Washington, se centraron en las inmediaciones de la Casa Blanca, donde la policía dispersó con gases lacrimógenos a los manifestantes para que el Trump pudiera dirigirse a pie a la iglesia de Saint John.

Ayer a la noche, Trump anunció el despliegue del ejército para sofocar las protestas tras equiparar a los manifestantes con terroristas domésticas. La respuesta de su rival en los comicios de noviembre,  Joe Biden, no se ha hecho esperar: ha hecho un llamamiento a la unidad y a pensar en el bien de todos. Entre tanto, en el séptimo día de protestas, la mayoría de ciudadanos han aceptado el toque de queda, pero sigue habiendo duras represiones pese a que buena parte de las manifestaciones están siendo pacíficas.

Informa Fran Sevilla, corresponsal de Radio Nacional en Estados Unidos y enviado especial a Mineápolis.