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El Ejército birmano dirige con mano de hierro el país desde que dio el golpe de Estado en 2021 y ahora se enfrenta a un momento clave: caduca el Estado de emergencia y debe legitimarse en las urnas. Por eso, los militares quieren celebrar unas elecciones a su medida en agosto. Preguntamos a los expertos qué escenarios se abren en este momento y la mayoría coincide en que la situación, que muchos definen como “guerra civil”, parece abocada a verse estancada.

Según datos de las ONG locales, la Junta Militar ha matado a casi tres mil personas y ha encarcelado a 18.000 en los últimos dos años. Amnistía Internacional cree que se han cometido “crímenes contra la humanidad” y que, sistemáticamente, reprime a las minorías étnicas y a los sospechosos de simpatizar con la democracia. A pesar de este panorama, la resistencia sigue luchando y ha convocado a una huelga de silencio que ha dejado desiertas muchas calles del país.

Desde que comenzó la guerra en Ucrania muchas personas se han trasladado a ciudades de desplazados, como la construida en Leópolis, cerca de la frontera con Polonia, donde viven entre 300 y 380 familias llegadas de diferentes puntos de Ucrania, ahora sobre todo vienen del Dombás, del frente en el que las tropas rusas están intensificando su ofensiva.

Allí vive Anastasia, en un pequeño modulo junto con sus dos sobrinas. Huyeron desde Limán antes de la ocupación rusa y, aunque quieren volver la casa que tenían allí ya no existe.

Foto: TVE

Siete meses después de la cumbre de la OTAN de Madrid, Suecia y Finlandia todavía no han ingresado en la alianza militar. Dos de los estados miembros, Hungría y Turquía, no han ratificado en sus parlamentos la entrada de los aspirantes. Budapest promete que lo va a hacer en las próximas semanas, pero el caso turco es más complejo. Ankara anunció a finales de enero la retirada de su apoyo a Suecia, por permitir la quema de un Corán en Estocolmo por parte de un ultraderechista y autorizar manifestaciones de militantes prokurdos en la capital sueca. Las tensiones podrían provocar un bloqueo del proceso de ingreso de los países nórdicos. Es un reportaje de Guillaume Bontoux.

El Ejército birmano dirige con mano de hierro el país desde que dio el golpe de Estado en 2021 y ahora se enfrenta a un momento clave: caduca el Estado de emergencia y debe legitimarse en las urnas. Por eso, los militares quieren celebrar unas elecciones a su medida en agosto. Preguntamos a los expertos qué escenarios se abren en este momento y la mayoría coincide en que la situación, que muchos definen como “guerra civil”, parece abocada a verse estancada.

Según datos de las ONG locales, la Junta Militar ha matado a casi tres mil personas y ha encarcelado a 18.000 en los últimos dos años. Amnistía Internacional cree que se han cometido “crímenes contra la humanidad” y que, sistemáticamente, reprime a las minorías étnicas y a los sospechosos de simpatizar con la democracia. A pesar de este panorama, la resistencia sigue luchando y ha convocado a una huelga de silencio que ha dejado desiertas muchas calles del país.

Desde que comenzó la guerra en Ucrania muchas personas se han trasladado a ciudades de desplazados, como la construida en Leópolis, cerca de la frontera con Polonia, donde viven entre 300 y 380 familias llegadas de diferentes puntos de Ucrania, ahora sobre todo vienen del Dombás, del frente en el que las tropas rusas están intensificando su ofensiva.

Allí vive Anastasia, en un pequeño modulo junto con sus dos sobrinas. Huyeron desde Limán antes de la ocupación rusa y, aunque quieren volver la casa que tenían allí ya no existe.

Foto: TVE

Siete meses después de la cumbre de la OTAN de Madrid, Suecia y Finlandia todavía no han ingresado en la alianza militar. Dos de los estados miembros, Hungría y Turquía, no han ratificado en sus parlamentos la entrada de los aspirantes. Budapest promete que lo va a hacer en las próximas semanas, pero el caso turco es más complejo. Ankara anunció a finales de enero la retirada de su apoyo a Suecia, por permitir la quema de un Corán en Estocolmo por parte de un ultraderechista y autorizar manifestaciones de militantes prokurdos en la capital sueca. Las tensiones podrían provocar un bloqueo del proceso de ingreso de los países nórdicos. Es un reportaje de Guillaume Bontoux.

España y Marruecos buscan dar carpetazo definitivamente a una de sus peores crisis diplomáticas e iniciar una nueva etapa de cooperación diplomática. Este miércoles y jueves se celebrará en Rabat la XII Reunión de Alto Nivel (RAN), la primera en ocho años, y en la que participarán Pedro Sánchez y su homólogo marroquí, el primer ministro Aziz Ajanuch, además de un nutrido grupo de ministros de cada país. Aún no se ha concretado si habrá también una reunión entre el presidente español y el rey Mohamed VI.

Foto: El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el rey Mohamed VI, en una imagen de archivo EFE/ MARISCAL