La comunidad internacional ha calificado de farsa las elecciones presidenciales y legislativas en Nicaragua. El actual presidente, Daniel Ortega, tiene asegurada la reelección para su cuarto mandato consecutivo, con sus principales rivales políticos detenidos o en el exilio. Además, el gobierno nicaragüense ha prohibido la entrada en el país de observadores independientes y de numerosos medios internacionales.
Foto: Un colegio electoral en Managua (REUTERS/Stringer)