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  • La muerte de Fidel Castro y el fin del mandato de su hermano en 2018 hacen peligrar la continuidad del régimen
  • Raúl está impulsando medidas económicas cercanas al capitalismo
  • El deshielo con EE.UU. gracias a ello puede peligrar en la era Trump
  • La economía es el factor más débil y son necesarias más reformas
  • Queda lejos aún el restablecimiento de muchos derechos y libertades
  • Especial: Muere Fidel Castro

Las relaciones entre La Habana y Washington han estado rotas durante las últimas seis décadas hasta el inicio del deshielo en 2014. Allí en Estados Unidos las reacciones políticas han sido muy diferentes. Barack Obama ha dicho que será la historia quien juzgue la figura de Fidel Castro, mientras que el que será presidente desde enero, Donald Trump, le ha llamado "brutal dictador".

El papa Francisco ha lamentado el fallecimiento de Fidel Castro y ha trasladado el péseme a toda su familia en un telegrama dirigido a su hermano Raúl. Con su mediación, el pontífice contribuyó al deshielo entre Cuba y Estados Unidos.

La relación entre Cuba y el Vaticano fue unas veces más frágil y otras más activa, pero siempre discreta hasta que en 1996, durante una cumbre en la FAO en Roma, Fidel Castro visita por primera vez a un papa, Juan Pablo II, en el Vaticano y le invita a viajar a Cuba.

Alejado de la vida politica, pero con mucha influencia en la sombra tras ceder el poder a su hermano Raul Castro. Hoy justo hace 60 años que el yate Granma partía de México a La Habana encabezado por Castro y un grupo de revolucionarios que pretendían enfrentarse al dictador Fulgencio Batista. Fue un 31 de julio de 2004 cuando una diverticulitis obligó a Fidel a dejar la actividad publica.

Castristas y anticastristas se han enfrentado este sábado ante la embajada de Cuba en Madrid durante la concentración de unos y otros que han confluido en el Paseo de La Habana de la capital con motivo de la muerte de Fidel Castro.

La Policía ha tenido en algún momento que separar a personas de uno y otro bando cuando llegaban incluso a las manos, durante una concentración que aún prosigue bajo la lluvia y en la que se han proferido insultos tanto a los opositores al régimen castrista que viven en España, como a los afines al gobierno de la isla.