Enlaces accesibilidad
arriba Ir arriba

La manifestación se cerró con graves disturbios entre un grupo de encapuchados y las fuerzas del orden. Pero, a pesar de la violencia de las imágenes, el resto de la protesta había transcurrido de forma pacífica. La Plaza de la Constitución, conocida como Zócalo, una explanada de casi cinco hectáreas donde confluyeron tres contingentes de padres y compañeros de los desaparecidos que durante una semana recorrieron México para sensibilizar a la población sobre la tragedia, se vio completamente llena de manifestantes.

El 21 de noviembre de 2013, hace este viernes un año, el entonces presidente de Ucrania, el prorruso Yanukóvich, se negó a firmar el tratado de colaboración con la UE. Un acto que desembocó en protestas masivas en la plaza Maidán, que no se calmaron con la promesa de elecciones. La tensión llegó al punto de que Yanukóvich se vio forzado a abandonar el poder, y temiendo incluso por su integridad física, huyó a Rusia. A partir de ahí, estalló el conflicto con los rebeldes prorrusos del sureste que produjo la secesión y posterior anexión a Rusia de la península de Crimea. Alain Délétroz, investigador asociado de Fride (Fundación para las Relaciones Internacionales y el Diálogo Exterior), analiza cómo han cambiado las cosas en estos últimos doce meses.

SAGRARIO G. MASCARAQUE (Corresponsal de TVE en México) "Solo justicia" o "Abajo el mal gobierno" son algunos de los gritos de las manifestaciones que han tenido lugar en todo México para protestar por las desapariciones de 43 estudiantes en Iguala. En la capital, miles de personas se direron cita en el Zócalo, en el mismo día en que se celebraba el aniversario de la Revolución. Dos policías resultaron heridos y hubo 15 detenidos por disturbios en los alrededores del aeropuerto. El presidente, Enrique Peña Nieto, muy criticado, ha rechazado la violencia y ha reiterado que prevalecerá el estado de derecho. 

 ALMUDENA ARIZA (Corresponsal de TVE en Nueva York).- El presidente de Estados Unidos ha presentado este jueves su plan de reforma de la ley de inmigración en una conferencia televisada en horario de máxima audiencia. 

El anuncio de Obama de que podían "salir de la oscuridad" fue saludado con gritos de "Si se puede" en los grupos de inmigrantes que se habían reunido a verlo por televisión. 

Para muchos suponen que no tendrán que temer ser deportados y separados de sus familias y sus hijos, algunos de los cuales han nacido ya en EE.UU.