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Varias decenas de miles de personas han vuelto este martes a lanzarse a las calles de ciudades como Sao Paulo y Río de Janeiro para protestar por el alza del valor del transporte, criticar la corrupción y reclamar mejores servicios públicos, pocas horas después de las multitudinarias protestas que tuvieron lugar en la jornada del lunes.

A pesar de que la protesta, de nuevo, ha vuelto a iniciarse con carácter pacífico, un grupo de manifestantes ha atacado el edificio de la alcaldía de Sao Paulo, provocando que la guardia municipal se refugiase dentro del edificio.

Ocurrió en 2005 en San Petersburgo. El magnate Robert Kraft, dueño de los New England Patriots se encuentra con el presidente Putin y le muestra su último trofeo, el anillo de diamantes de la SuperBowl de esa temporada, valorado en 18.000 euros. Según Kraft, Putin lo vio y dijo: "Podría matar a alguien con este anillo... y se lo llevó, rodeado de 3 guardaespaldas". Ahora, el dueño de los Patriots dice que no fue un regalo. Quiso recuperarlo hace años pero según él, la Casa Blanca se lo desaconsejó por el bien de las relaciones bilaterales. Desde el entorno de Kraft tratan de quitar hierro al asunto. Dicen que es una historia graciosa que el dueño de los Patriots cuenta de vez en cuando pero las insinuaciones han sido contestadas desde el Kremlin. El portavoz de Putin dice que fue un regalo, no un robo y que el presidente ruso está dispuesto a enviarle otro anillo similar. Lo que parece claro es que el trofeo de la SuperBowl seguirá a buen recaudo en la biblioteca del Kremlin.

Los líderes del G8, los siete países más ricos y Rusia, han acordado presionar para reunir en Ginebra a ambas partes del conflicto en Siria "lo antes posible" en busca de "una solución política". Además, también se han comprometido a dedicar 1.500 millones de dólares en ayuda humanitaria al país, según ha anunciado el primer ministro británico, David Cameron.

La presidenta brasileña, Dilma Rousseff, ha dicho que "la voz de la calle tiene que ser escuchada" y que las multitudes que han salido a protestar en demandas de mejores servicios han "enviado un mensaje directo a los gobernantes".

Ocurrió en 2005 en San Petersburgo. El magnate Robert Kraft, dueño de los New England Patriots se encuentra con el presidente Putin y le muestra su último trofeo, el anillo de diamantes de la SuperBowl de esa temporada, valorado en 18.000 euros. Según Kraft, Putin lo vio y dijo: "Podría matar a alguien con este anillo... y se lo llevó, rodeado de 3 guardaespaldas". Ahora, el dueño de los Patriots dice que no fue un regalo. Quiso recuperarlo hace años pero según él, la Casa Blanca se lo desaconsejó por el bien de las relaciones bilaterales. Desde el entorno de Kraft tratan de quitar hierro al asunto. Dicen que es una historia graciosa que el dueño de los Patriots cuenta de vez en cuando pero las insinuaciones han sido contestadas desde el Kremlin. El portavoz de Putin dice que fue un regalo, no un robo y que el presidente ruso está dispuesto a enviarle otro anillo similar. Lo que parece claro es que el trofeo de la SuperBowl seguirá a buen recaudo en la biblioteca del Kremlin.

Los líderes del G8, los siete países más ricos y Rusia, han acordado presionar para reunir en Ginebra a ambas partes del conflicto en Siria "lo antes posible" en busca de "una solución política". Además, también se han comprometido a dedicar 1.500 millones de dólares en ayuda humanitaria al país, según ha anunciado el primer ministro británico, David Cameron.

La presidenta brasileña, Dilma Rousseff, ha dicho que "la voz de la calle tiene que ser escuchada" y que las multitudes que han salido a protestar en demandas de mejores servicios han "enviado un mensaje directo a los gobernantes".

Ángel Carmona, conductor del programa 'Hoy empieza todo' de Radio 3, es el principal impulsor del programa Leaozinho, un proyecto solidario musical en la favela Parada de Lucas, en Río de Janeiro (Brasil). Ángel Carmona visita cada año esta escuela de música, que surgió como las mejores cosas que nos pasan en la vida, por casualidad. Empezó a dar clases a los niños y niñas de la favela; y acabó pasando el testigo a los vecinos de Parada de Lucas que también saben hacer sonar las seis cuerdas. En esta última visita, Depedro también se convierte en profesor de la escuela montada por Ángel Carmona.