A pesar de los resultados en reducción de la pobreza, la clase media exige el fin de la corrupción y mejores servicios públicos.
Una mujer barrendera que inhaló gas lacrimógeno lanzado por la policía en la ciudad de Belén murió hoy de un paro cardíaco y se convirtió en la segunda víctima mortal durante las protestas sociales en Brasil
- Aseguran que se han infiltrado grupos conservadores
- Las autoridades brasileñas, preocupadas por la visita del papa
Las protestas más multitudinarias en dos décadas en el país se incrementan con el paso de los días. Ya no se conforman con la retirada de la subida del transporte: piden más transparencia para acabar con la corrupción y mejores servicios públicos.
Cerca de un millón de brasileños han salido a las calles en todo Brasil para exigir mejores servicios públicos, entre otras reclamaciones, después de haber logrado la bajada del precio del transporte urbano, el motivo inicial de las protestas.
Convocados por las redes sociales, los manifestantes respondieron en masa a la llamada a gritar en el espacio público brasileño con movilizaciones muy numerosas en ciudades como Río de Janeiro, Sao Paulo, Recife y Brasilia. Fue un movimiento pacífico, con escasos incidentes, que se desarrolló en un clima festivo.
En uno de estos incidentes, una persona ha muerto atropellada en la ciudad de Riberão Preto, en el estado de São Paulo, mientras participaba en una de las protestas que ocurrieron en casi 80 municipios del país para exigir mejores servicios públicos, entre otros motivos.