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Los fallos siguen sucediéndose en la central nuclear de Fukushima, donde un segundo reactor tiene probablemente daños en la vasija del núcleo y del que sale una amenazante columna de humo. La radiación ha vuelto a subir y aunque no hay nuevas alertas a la población, desde el exterior se cree que la situación en Japón está fuera de control. Este miércoles también se ha producido un nuevo incendio en el reactor 4 (el mismo que ardió el día anterior), pero se ha extinguido en poco tiempo, y se ha informado de más problemas en los reactores 1, 2, 5 y 6. En estos dos últimos están elevando su temperatura.

Aunque al menos aparentemente lo más preocupante viene del reactor 3, del que sale desde hace varias horas humo blanco, cuyo origen todavía se desconoce. Este reactor registró una explosión el lunes que hizo saltar por los aires el edificio externo, aunque en su núcleo las autoridades solo admitieron una posible deformación. Sin embargo, ahora han dicho que probablemente esté dañado. "Es posible que salga vapor a través de la estructura" del núcleo, ha dicho el portavoz del Ejecutivo, Yukio Edano, para explicar la causa "más probable" del aumento súbito de la radiación detectada en la entrada de la planta.

La central nuclear de Fukushima acumula cada vez más problemas desde el terremoto del pasado viernes. A las explosiones en los reactores 1,2 y 3, se ha sumado un incendio en el reactor 4. Además, los fallos en la refrigeración también han elevado la temperatura en los reactores 5 y 6.

La Agencia Internacional de la Energía Atómica afirma que podría haber daños en el núcleo del reactor 2 así como en la vasija de contención, aunque no lo puede confirmar. En la planta permanece el personal imprescindible, varias decenas de personas, para controlar la refrigeración. Trabajan en turnos muy cortos para exponerse lo menos posible a la contaminación.

Guillem Cortés y Marcel Coderch, ingenieros nucleares de la Universidad Politécnica de Cataluña nos explican lo que está pasando en Fukushima. "Una central nuclear, nos dicen, nunca puede explotar como una bomba atómica", entre otras cosas porque necesitaría mucha más cantidad de uranio. Lo que se producen, añaden, son explosiones de hidrógeno.

"La situación, aseguran,es crítica", jamás nadie ha tenido que atender a 5 reactores de una forma simultánea. No ocultan su preocupación por la gran cantidad de radiactividad que está dentro del núcleo de cada uno de esos reactores, porque "si acaba en el medio ambiente "el resultado seria desastroso para la población situada tan próxima a la central nuclear, tan sólo 250 kilómetros (15/03/11).

Ante casos de fuga radiactiva las medidas a tomar son la evacuación de la población y la administración de yodo, según el doctor Rafael Herranz, jefe del servicio de Oncología Radioterápica del Hospital Gregorio Marañón. En este sentido, el médico asegura que en Japón se ha reaccionado bien porque ha puesto en práctica estas medidas de manera inmediata.

La crisis nuclear en Japón se agrava este martes tras una fuga radiactiva en Fukushima, que ha sido detectada incluso en la capital, Tokio. Este escape se ha producido después de un incendio en el reactor 4 de la central Además, también se ha registrado una nueva explosión, la tercera y más grave hasta ahora tras el seísmo, que ha dañado la vasija del reactor 2 aunque no la ha perforado, según las autoridades.

La central nuclear de Fukushima ha registrado este lunes una explosión que ha podido dañar la vasija del reactor 2, algo que todavía no había pasado en los dos reactores que explotaron en los días anteriores. Tras ella, ocurrida alrededor de las 06.10 hora local (22.10 del lunes, hora local española), se ha registrado un aumento considerable de la radiación en el exterior de la planta y los trabajadores que trataban de controlar la situación han sido evacuados.

Una explosión por combustión de hidrógeno se ha producido en el reactor número 3 de la planta nuclear de Fukushima. El núcleo del reactor 3 no ha resultado dañado por esta explosión, aunque ha derribado una de las paredes del edificio que lo alberga. La probabilidad de que se produzcan escapes masivos de radiación es baja, según fuentes de la Agencia de Seguridad Nuclear japonesa.

En Japón hay máxima preocupación por una explosión en la central nuclear de Fukushima, a 240 kilómetros de Tokio. Las autoridades hablan de pequeñas fugas radiactivas, sin que el reactor esté afectado y han ampliado a 20 kilómetros de la central el perímetro de seguridad. Nuevas imágenes muestran como el agua se lo lleva todo por delante. El tsunami ha arrasado zonas enteras y hay miles de evacuados en 5 provincias del nor-Este del país. Las víctimas mortales y los desaparecidos superan los mil. El virulento terremoto deja instalaciones en llamas, infraestructuras destrozadas, y daños millonarios en la tercera economía mundial. La tierra ha seguido temblando, aunque las réplicas parece que van a menos.

El gobierno de Japón se apresura a abordar la situación en las centrales nucleares que tienen una fuga radiactiva, y ha ordenado la evacuación de más de 46.000 personas, en un radio de acción que se ha ampliado de 10 a 20 kilómetros. Mientras, la Agencia de Seguridad Nuclear de Japón asegura que, de momento, no hay peligro para la población.