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En los últimos meses ha aumentado el número de deserciones en Ucrania, entre los militares y entre los hombres civiles en edad de luchar que no quieren ser llamados a filas y que han optado por huir del país. En mayo el gobierno de Zelenski promulgó una nueva Ley de Movilización que rebaja la edad de reclutamiento a los 25 años y que obliga a todos los hombres entre 25 y 60 a registrarse en una base de datos para que puedan ser llamados cuando se les necesite. El número de alistamientos voluntarios no es suficiente y además Ucrania está perdiendo terreno en la línea de batallas desde hace meses, por lo que hay muchas bajas. Esto ha llevado al ejército a mandar escuadrones por las calles de las ciudades para reclutar por la fuerza a los hombres que encuentren para enviarlos a un centro de formación durante un mes y medio y de allí al frente. Hablamos con Viktor, profesor, que vive en Ucrania y que apenas sale de casa para evitar ser reclutado como le ha pasado a algunos amigos y vecinos. Y recogemos los testimonios de Nikolai, traductor, que huyó del país en mayo por la frontera con Eslovaquia y con Maksim, informático, que atravesó los Cárpatos hasta Rumanía junto a dos compañeros.

En 'Las Mañanas de RNE' abrimos el libro "Sentirán el aliento de Turquía en la nuca" de Javier Biosca. "Es una cita del que hoy es jefe de los servicios secretos turcos, que adoptó el propio Erdogan y que refleja bastante bien su mandato, que es ira por todos sus opositores". En este momento, tras la caída del régimen de Al Asad en Siria, Biosca explica que el papel de Turquía ha sido fundamental. "Ha sido la única potencia extranjera que ha permanecido fiel apoyando a las fuerzas insurgentes". Biosca asegura que esta fidelidad no es tanto por ir contra el régimen de Al Asad, sino por el papel de las fuerzas kurdas en el norte de Siria y en la frontera con Turquía.

¿Qué impacto tendrá en la guerra de Ucrania la caída de Bachar al Asad en Siria? ¿Por qué Rusia no ha podido o no ha querido seguir apoyando al dictador sirio? Se lo preguntamos a Mariano López de Miguel, Doctor en Historia Contemporánea, especialista en Asia Central, el Cáucaso y los Balcanes. Además, hablamos de los síntomas de debilidad que está mostrando la economía rusa, con una inflación desbocada y el rublo en el punto de mira. Lo analizamos con Agathe Demarais, investigadora principal sobre Geoeconomía en el European Council on Foreign Relations y columnista de Foreign Policy.

La espiral bélica que vive el planeta ha despertado a todos aquellos que tenían el sueño de acercar la paz en el mundo. Hoy, el mundo tiene activos casi 60 conflictos que implican de una forma u otra a cerca de 90 países en un círculo vicioso que hace que sean cada vez más, las armas que se venden el mundo. Según el informe que de la Campaña Internacional para la Prohibición de las Minas Terrestres, son cada vez más lo países que utilizan artefactos explosivos que pueden durar años en el suelo.

Según la recopilación de datos anual que publicada cada año esta coalición mundial de ONG's, más de 5.700 personas fueron víctimas, entre muertos y heridos, por las minas antipersonas: bombas que se dejan en el suelo para intentar evitar el avances de soldados o grupos armados. Según este estudio, Rusia es el país que mayor despliegue ha hecho de estas minas en territorio ucraniano y el gobierno de Kiev asegura que cada día muere al menos una persona que trabaja en el campo. Por eso, la decisión de Estados Unidos de proveer de minas antipersonas a Ucrania ha provocado la indignación de las organizaciones pacifistas.

Millones de ucranianos ya se enfrentan a jornadas de 12 horas sin electricidad por los últimos ataques a gran escala del presidente ruso Vladimir Putin. Son ataques selectivos con misiles y drones kamikazes para destruir las centrales de suministro que, de hecho, ya han puesto en riesgo sistemas de seguridad nucleares. 

Ante esta amenaza energética la población se encamina a nuevo invierno, el tercero desde el comienzo de la guerra, en febrero de 2022, con un 70 % de infraestructuras dañadas y se preparan con recursos como instalación de paneles solares o pequeños generadores comunitarios para cargar sus baterías. Está comprometido hasta el uso del agua y la posibilidad de cocinar.

 En el podcast "Diario de Ucrania" en RNE hablamos con la experta en energía, Olena Pavlenko para conocer mejor cómo piensan resolver estos problemas los ciudadanos ucranianos.

Siete de cada diez infraestructuras energéticas ucranianas están dañadas por los ataques rusos y no hay ninguna región del país que se libre de los apagones. ¿Cómo afrontan los ucranianos el que todo apunta que será el invierno más duro de lo que va de guerra? ¿Qué soluciones han encontrado para que los cortes de energía alteren lo menos posible su vida cotidiana? Lo analizamos con Olena Pavlenko, presidenta de Dixi Group y experta en el sistema energético ucraniano.

Además, analizamos la situación política en Rumanía y el impacto que ha tenido la guerra de Ucrania en la sorprendente victoria de Calin Georgescu en la primera vuelta de las elecciones presidenciales que se celebraron hace unos días. Lo hacemos con la ayuda de Gennadi Kneper, profesor de Historia Contemporánea de la Universidad Autónoma de Barcelona.