En esta tercera etapa del viaje de descubrimiento, Ana, estudiante de Farmacia, y su amigo Lucas, están a punto de conocer el verdadero impacto de la farmacia comunitaria. Desde la frenética actividad de Madrid hasta la tranquila vida de Canencia, un pequeño pueblo de montaña, Ana descubrirá que el papel del farmacéutico trasciende el lugar donde ejerce en el tercer episodio de Aquí hay un farmacéutico, una serie impulsada por el Colegio Oficial de Farmacéuticos de Madrid.
La primera parada es Canencia, donde Montse Rodríguez, la única farmacéutica del pueblo, les muestra su farmacia, ubicada justo debajo de su vivienda. Allí, Ana comprende que en zonas rurales, la farmacia es mucho más que un punto de dispensación: es un centro sanitario de referencia, un espacio de cercanía donde el trato humano marca la diferencia. Montse comparte cómo su labor se entrelaza con la vida cotidiana de sus vecinos, y cómo su presencia constante genera un vínculo de confianza irremplazable.
Después, el viaje los lleva hasta Usera, un barrio madrileño, donde Eva Sarmiento, farmacéutica con años de experiencia, les abre las puertas de su farmacia urbana. Aunque el entorno es distinto, Eva demuestra que la esencia es la misma: cercanía, servicio y compromiso con la salud del barrio. A través de una amplia gama de servicios y un trato accesible, Eva refuerza el papel social del farmacéutico en entornos urbanos.
Este episodio pone en valor que, más allá del entorno, la farmacia comunitaria es un pilar esencial en el cuidado de la población. Ana descubre que tanto en la ciudad como en el campo, el farmacéutico es un faro de salud y humanidad.
Mira el resto de episodios en RTVE SALUD:
- Aquí hay un farmacéutico: episodio 04
- Aquí hay un farmacéutico: episodio 01
- Aquí hay un farmacéutico: episodio 02
Documentos TV