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Puede que se llamara María o Carmen, y el niño José, Manuel, Antonio... eran los nombres más elegidos en la década de los 30, los 40 y los 50. María, Carmen, José o Antonio siguen siendo algunos de los nombres favoritos en los 60 y 70. En los 80 se cuelan otros nombres como Tamara, Vanesa o Iván. Y así hasta hoy. Veintiocho de cada mil mujeres se llaman Carmen, y 30 de cada mil hombres Manuel, aunque desde 2010 los padres prefieren poner a sus hijas Lucía, Paula o Daniela, y a sus hijos Daniel o Hugo.

Hablamos "En voz alta" de familias de acogida, aquellas que ofrecen ayuda a los niños que viven en condiciones de riesgo o desamparo y que no pueden o no deben permanecer con sus familias biológicas. ¿Cómo viven los cerca de 22.000 menores que viven de este modo? ¿Quién puede acoger a un niño en su hogar? ¿Cómo funcionan los programas de acogimiento? ¿Qué cuidados requieren? Para conocer la realidad de estos núcleos familiares nos acompañan José Antonio Martínez, prsidente de la Asociación Estatal de Acogimiento Familiar; Luis Alfonso González, que tiene un niño adoptado y dos en acogida; Pablo Bocanera, que convive con tres menores en acogida; Lorena Cano, educadora social de los Servicios Sociales de la Comunidad de Madrid, y José Antonio Reguilón, psicólogo clínico y responsable del Servicio de Atención Terapéutica a Menores con Familias Ajenas de la Comunidad de Madrid.

La Comisión Europea (CE) ha propuesto este miércoles que se instaure un permiso retribuido de cuatro meses para el cuidado de los hijos al que puedan acogerse cada padre y cada madre, que no sea en ningún caso transferible entre los progenitores y del que cada uno pueda hacer uso hasta que el menor cumpla los doce años de edad. La propuesta, que busca conciliar la vida familia y laboral, introduce además un nuevo permiso de diez días para los padres en torno al nacimiento del niño y prevé que progenitores y cuidadores con menores de doce años a su cargo puedan solicitar horarios flexibles en el trabajo.

En el período que va de enero de 2013 a febrero de 2017, un total de 166 menores han perdido a su madre como consecuencia de un crimen de violencia de género en España. Es lo que denuncian la Fundación Mujeres y el Fondo de Becas Fiscal Soledad Cazorla en el primer informe anual que realizan sobre "la realidad oculta" de los menores huérfanos de la violencia de género que han presentado este viernes y que llevarán el próximo lunes al Congreso.

Tras la comparecencia ante el juez, Miguel López ha regresado a la prisión de Fontcalent, en Alicante. El objeto de la vista ha sido comunicar a las partes la apertura de juicio con jurado, en presencia de los abogados y el fiscal. La vista ha durado media hora y en ella Fiscalía y acusación particular se han reafirmado en sus peticiones. Miguel López es el único acusado del asesinato de su suegra, María del Carmen Martínez, viuda del expresidente de la CAM, Vicente Sala.

En la tertulia de hoy charlamos sobre los adolescentes y sus circunstancias. Una etapa de la vida en la que nos encontramos un poco perdidos y en la que la comunicación se hace más que necesaria. Con nuestros habituales, Alicia MariñoNieves Herrero, Javier Urra, Juan Carlos Pérez de la Fuente, y la ayuda de Carmen Guaita, intentaremos entender si los jóvenes de hoy son más difíciles que los de antes, si debemos dejar que se equivoquen o tenemos que guiarles para que no cometan errores. ¿Creéis que ahora empiezan a ser responsables más tarde o eso es un tópico?. Y vosotros ¿Cómo recordáis vuestra adolescencia? (13/02/2017)

En 2016 nacieron en China 18 millones de niños, 1,3 millones más que en el año anterior. Son las mejores cifras de natalidad de los últimos 16 años después de que el Gobierno pusiera fin a tres décadas de la política del hijo único. Aún así menos de la mitad de esos 18 millones de recién nacidos corresponden a segundos hijos.

Llego a las jornadas sobre violencia filio-parental a las que acuden asociaciones de todo el país para contar cómo trabajan con los adolescentes y los padres que necesitan ayuda para recuperar una relación sana y respetuosa entre ellos. Algunos intervienen en las familias antes de que los padres denuncien, otros durante o después de una medida judicial. Porque "cuando un niño con 8 años le da una patada a su abuelo y se le permite, cuando tenga 12 no habrá quien le pare", comentan en las jornadas.

La sala está llena. Es un tema que preocupa y mucho aunque no sea nuevo pero ahora hay mayor visibilidad de esta realidad todavía tabú en muchas familias. Se calcula que se producen unos 400.000 casos cada año en España de violencia filio-parental, según el psicólogo y presidente de la Sociedad Española para el Estudio de la Violencia Filio Parental (SEVIFIP), Javier Urra. Es decir que el 13% de los jóvenes entre 12 y 18 años maltrata física o verbalmente a sus padres. De hecho, se escucha demasiado a menudo a niños que hacen callar a sus padres faltándoles al respeto. Y los padres lo justifican alegando que "son pequeños todavía y no dan cuenta", como me aclaran desde la institución terapéutica Amalgama7. Su director clínico Jordi Royo i Isach, explica que en su centro hacen unos cuestionarios a los padres para detectar el grado de maltrato que sufren con preguntas muy básicas que delatan cómo los progenitores han interiorizado conductas abusivas por parte de sus hijos con tanta naturalidad que no se dan cuenta de lo que está pasando en casa ni del trato que reciben. Incluso, hay padres, que se defienden diciendo que "mi hijo algunas mañanas cuando se levanta me dice buenos días".

Cuando los padres se sienten impotentes para restablecer los vínculos con sus hijos, los profesionales aconsejan intervenir porque "de esto se sale siempre", afirman. Lo peor es no hacer nada y dejar que la situación degenere. También tienen claro que, en muchos casos, hay que denunciar para empezar de cero, que el adolescente salga del núcleo familiar y trabajar por separado con hijos y padres para recuperar la autoridad de los adultos. Pero también se abrió el debate planteando los efectos de la judicialización de la vida de los menores que ejercen violencia filio-parental (VFP) y la consecuente pérdida de margen de maniobra de los progenitores para educar a sus hijos en el contexto judicial. Ana Calvo, directora del programa Medidas Judiciales y cofundadora de la Fundación Pioneros en la Rioja, expuso algunos datos que reflejan cómo el elevado número de obligaciones judiciales asociadas a una misma medida desemboca en un empeoramiento de la situación judicial de los menores con un expediente por VFP. ¿Se ajusta el marco judicial a las necesidades educativas de estos menores? Ana recalcó que la "medida judicial marca a los adolescentes" y que "la medida judicial no va a estar siempre por eso hay que hace hincapié en aquello que sí ha funcionado en la familia cuando se ha evitado un conflicto y trabajar a partir de ahí para recomponer la situación".

Roberto Pereira, el vicepresidente de SEVIFIP, es psiquiatra y reivindica que" los padres tengan autoridad para así poder evitar la violencia". Porque históricamente la autoridad se asociaba a una forma de hacer, a una ideología que luego dio paso a la libertad. Pero hay que saber educar en la libertad también. Y no pasa nada si a un niño "tras dialogar hay que decirle que esto es así porque soy tu madre o porque soy tu padre", reitera Roberto.

Cossette Franco, desde la Asociación Ariadna, que aplica el método Mentoris con las familias reconoce la importancia de trabajar con los adolescentes y con las familias en la calle, en sus propios espacios. El colegio o instituto, la plaza, el parque, allí donde ellos hacen vida para colaborar con todos los agentes que están implicados de una forma u otra con estos chicos. Y en casa con sus padres. "Nos llaman los padres pero es importante tener en cuenta la voluntariedad de todas las partes para poder intervenir", matiza.