70.000 efectivos de policía, gendarmes y fuerzas de elite velarán para que las escenas vividas el pasado fin de semana en Francia no se repitan. Así lo ha anunciado el ministro del Interior, que asegura que "el Gobierno será firme y no tolerará ningún tipo de violencia". Muchos comercios se preparan blindando sus puertas, ventanas y escaparates con tablones de madera. El pasado fin de semana, unos 3.000 sufrieron saqueos por todo el país. En París, muchos museos, incluido el de Louvre, permanecerán cerrados. Y el partido del Paris Saint Germain contra el Olympique de Lyon, se ha aplazado a la noche del lunes.
Mientras, en las calles, muchas personas siguen mostrando su apoyo a las protestas.
Este fin de semana, Orleans es el foco de todas las miradas ya que allí el partido de Marine Le Pen celebra su congreso. Hay convocadas varias manifestaciones contra la extrema derecha.
El presidente Macron, que este viernes se ha reunido con varias asociaciones de estudiantes, ha aplazado el viaje que tenía previsto hacer a Nigeria y Senegal la semana que viene.