- El tribunal rechaza la decisión de primera instancia que negaba la extradición
La defensa del terrorista ha anunciado que recurrirá la decisión
La defensa del terrorista ha anunciado que recurrirá la decisión
ETA ha retirado los nombres de Idoia López Riaño, "La Tigresa", y de su novio, Joseba Arizmendi, de la lista del colectivo de presos etarras, lo que en la práctica supone su expulsión de la banda terrorista. López Riaño, extraditada por Francia el 9 de mayo de 2001 y que lleva prisión en España desde entonces, está recluida en la prisión alavesa de Nanclares de Oca desde junio de 2010, adonde fue trasladada después de firmar un documento en el que se desmarcaba de ETA.
El 20 de octubre la banda terrorista anunciaba el cese definitivo de la violencia.
El Tribunal Supremo ha anulado hoy la sentencia de la Audiencia de Guipúzcoa que condenó por torturas a cuatro de los quince guardias civiles que el 6 de enero de 2008 detuvieron a los etarras Igor Portu y Mattin Sarasola y ha decretado su absolución. La Sala de lo Penal del Alto Tribunal ha adoptado esta decisión tras deliberar durante varios días sobre los recursos contra la sentencia interpuestos tanto por los agentes como por los dos miembros de la banda terrorista. Portu y Mattin Sarasola fueron luego condenados como autores del atentado T-4 de Barajas.
Hoy ha comenzado el juicio contra Gurutz Aguirresarobe, presunto autor material del asesinato del jefe de Policía Municipal de Andoain, Joseba Pagazaurtundua. El presunto etarra ha negado que participara en ese asesinato. La fiscalía pide 48 años de cárcel.
En la Audiencia Nacional hoy ha empezado el juicio por el asesinato en 2003 de Joseba Pagazaurtundua. En el banquillo, se sienta Gurutz Aguirresarobe, para quien el fiscal pide 48 años de cárcel.
La Audiencia Nacional juzga al presunto miembro de ETA Gurutz Agirresarobe, por el asesinato en 2003 del jefe de la policía municipal de Andoain, Joseba Pagazaurtundua. En su declaración Agirresarobe ha negado pertenecer a la banda y ser el autor del asesinato. La principal prueba contra él es el ADN encontrado en una taza de café que se tomó en un bar mientras esperaba que entrase el sargento. ETA reivindicó el atentado varios días después. El fiscal pide una pena de 48 años de cárcel por los delitos de asesinato, pertenencia a banda armada y tenencia de armas. Además se solicita una indemnización de 500.000 euros para la viuda y los familiares directos.