Tres capillas afectadas, una de ellas con el techo derrumbado. Este, por el momento, el balance de daños del incendio declarado el viernes en el interior del monumento, que fue controlado más de una hora y media después.
Los turistas que se acercaban hoy a visitar la mezquita-catedral de Córdoba no daban crédito. Ni sus arcos ni sus columnas ni su enorme valor cultural llamaban tanto la atención como el rastro que ha dejado el incendio. Es el tercero que sufre en su historia.
35 bomberos trabajaron contrarreloj en las labores de extinción. Fueron horas agónicas para los miles de testigos que veían como el monumento, patrimonio de la humanidad, era víctima de las llamas.