Esta jornada de reflexión en Galicia deja una imagen inédita en los procesos electorales: los candidatos de los tres partidos que tienen ahora representación parlamentaria han coincidido en el homenaje a los 21 marineros fallecidos en el naufragio del Villa de Pitanxo.
El Servicio Gallego de Salud (Sergas) ha informado este viernes, a dos días de las elecciones gallegas del 18 de febrero, de una subida salarial a los trabajadores públicos que corresponde a los aumentos retributivos en las guardias y las mejoras en la carrera profesional, entre otros conceptos. Ante la polémica suscitada, la Conselleria de Sanidad ha justificado que se debe a la "comunicación fluida" con sus trabajadores.
Los candidatos de las elecciones gallegas del próximo domingo y los líderes nacionales se han volcado este viernes en el último día de campaña. Todos han llamado a la movilización. El PP, para que el “separatismo” no gobierne, y la izquierda, para lograr un “cambio histórico”.
-El camp ha protagonitzat l'onzena jornada de protestes. Hui per carreteres secundàries.
-Es dispararà a Madrid este cap de setmana una mascletà, a Madrid Rio. Un jutjat ha rebutjat el recurs d'un grup ecologista que solicitava suspendre-la per l'afectació que el soroll pot ocasionar en animals i en persones sensibles al soroll.
-El València Basket disputarà la semifinal de la Copa del Rei de bàsquet dissabte, després d'imposar-se amb pròrroga inclosa al Gran Canària per 81 a 89 en quarts de final.
-El músic flamenc Niño de Elche actuarà esta nit a l'IVAM amb motiu del 35 aniversari del Museu.
Linito, es un mono capuchino que llevaba 35 años, casi toda su vida, encerrado en una jaula en un piso en Barcelona. Su dueña, una mujer de 94 años, lo había comprado por unas 45 mil pesetas, unos 270 euros de hoy en día. Ahora, la Fundación para el Asesoramiento y Acción en Defensa de los Animales (FAADA) ha logrado su liberación. La organización ha explicado que el animal se encontraba en condiciones "lamentables" y totalmente inadecuadas para este tipo de especies. Pese a las reiteradas denuncias, ni el Ayuntamiento de Barcelona, ni la Generalitat ni la Fiscalía de Medio Ambiente intervinieron. Sin embargo, en enero de 2024, con la entrada en vigor de la Ley de Protección de los Derechos y Bienestar Animal, la entidad presentó una nueva denuncia ante la Generalitat, logrando la cesión del mono.