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Los sistemas de defensa planetaria se han puesto en marcha porque un asteroide se aproxima a la Tierra. Hay un 1,3% de posibilidades de que choque contra nuestro planeta el 22 de diciembre de 2032. Pese a que los expertos apuntan que la probabilidad es baja, todas las agencias espaciales están monitorizándolo para tener más datos sobre dónde caería o qué habría que hacer para desviarlo.

Tras días incomunidada, la sonda Solar Parker de la Nasa ha dado señales de vida. Ha superado el paso más cercano al sol, hasta ahora, enfrentándose a 1.000 grados de temperatura. Todo un reto tecnológico. Ultra protegida y ultra rápida ya que nunca antes una sonda había volado a tanta velocidad. Ese acercamiento al astro rey permite recopilar datos que ayudarán a hacer predicciones mucho más exactas del tiempo espacial. La NASA no es la única que estudia el sol. También lo hace la Agencia Espacial Europea con la misión Solar Orbiter, por ejemplo.

Foto: EFE/Steve Gribben /NASA/Johns Hopkins

Hoy, la sonda Parker de la NASA marcará un hito al aproximarse al Sol tanto y tan rápido como nunca antes se había conseguido. Con motivo de este acontecimiento, Javier Pedreira "Wicho", responsable de informática de los Museos Científicos Coruñeses, ha estado en Las Mañanas de RNE con Josep Cuní hablando de lo que supone esto. La nave, que viaja a 690.000 kilómetros por hora es "la más rápida que hemos construido jamás", explica Pedreira.

El entrevistado afirma que "nunca hemos conseguido estar tan cerca de la superficie del Sol", y que este avance lo que permite es estudiar cómo funciona la estrella. Cuenta que en la Tierra hemos avistado auroras en los últimos meses causadas directamente por la actividad del Sol: "han sido bonitas pero si fueran más energéticas la lluvia de partículas que nos llegaba del Sol puede afectar a sistemas de comunicación, a sistemas eléctricos, a los astronautas que están en el espacio...entonces nos interesa saber todo esto", concluye.