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Nuevos ataques entre Israel e Irán en la mayor escalada registrada desde el alto el fuego alcanzado en abril. Con esta ofensiva, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, ha ignorado las advertencias que le había trasladado el propio Donald Trump para evitar una nueva ronda de represalias.

Irán ha lanzado alrededor de una treintena de misiles en dos tandas entre el domingo y el lunes. Entre ellos había proyectiles de gran potencia, aunque, a diferencia de otros episodios recientes, no se han registrado oleadas masivas de drones destinadas a saturar los sistemas de defensa y los radares israelíes.

Teherán presenta el ataque como una advertencia y responsabiliza a Estados Unidos de la actual escalada. El Gobierno iraní sostiene que Washington ha permitido a Israel bombardear Beirut y vulnerar la tregua en Líbano. "Sus acciones son inseparables", ha afirmado el portavoz del Ministerio de Exteriores iraní.

Israel reconoce como una novedad significativa que Irán haya disparado directamente contra su territorio en respuesta a operaciones militares desarrolladas en Líbano. Según las autoridades libanesas, el Ejército israelí ha llevado a cabo más de 3.500 bombardeos desde la entrada en vigor de la supuesta tregua.

La respuesta israelí tampoco se ha limitado al frente libanés. Su aviación ha utilizado los espacios aéreos de Líbano, Siria e Irak para atacar objetivos en Irán. Entre los blancos alcanzados figuran una planta petroquímica, sistemas de defensa antiaérea e instalaciones vinculadas a la fabricación de misiles.

Foto: DPA/Europa Press

En Líbano, la tensión vuelve a aumentar. Israel ha lanzado nuevos bombardeos sobre varias zonas del sur de Beirut, incluido Dahieh, bastión de Hezbolá en la capital libanesa. Los ataques se producen después de que el Gobierno de Benjamin Netanyahu acusara a la milicia chií de incumplir los acuerdos de alto el fuego.

Horas antes de los bombardeos, el ejército israelí envió mensajes y órdenes de evacuación a los residentes de los barrios afectados, lo que provocó la salida de miles de personas. "Si Hezbolá no garantiza la seguridad de los israelíes del norte, tampoco habrá tranquilidad en esos barrios de Beirut", han advertido fuentes israelíes.

La escalada complica aún más los esfuerzos diplomáticos en la región y amenaza con afectar a las negociaciones que mantienen Irán y Estados Unidos. Desde Teherán sostienen que la violación de un alto el fuego en uno de los frentes del conflicto supone, en la práctica, una violación del compromiso en su conjunto, y responsabilizan a Washington de no frenar las acciones de Israel.

Foto: EFE

Los colonos israelíes han robado todas las ovejas de una familia en una aldea cerca de Hebrón, en Cisjordania. Su objetivo era evitar que celebren la fiesta del cordero. En total, son 45 las ovejas que han desaparecido, dejando a la familia sin nada para sobrevivir.

El robo de ovejas es una táctica constante utilizada por colonos extremistas para hostigar, debilitar la economía y expulsar a las comunidades de pastores palestinos.

Esta localidad ha visto cómo los colonos israelíes les roban sus símbolos y sus festividades.

Fotografía: RTVE.

La violencia de Israel hacia los activistas propalestinos es cada vez más pública. Vemos asaltos a las flotillas más cerca de Europa, en aguas internacionales, es decir, asaltos ilegales. Los activistas muestran marcas de malos tratos.

Amnistía Internacional lo ve como un paso más: Israel ha ido cruzando varias líneas rojas —una ocupación creciente en Cisjordania, la masacre en Gaza...— alimentado por la impunidad, denuncia.

Hay más de 9.000 palestinos en cárceles israelíes, aproximadamente uno de cada tres están detenidos sin saber de qué cargos se les acusa.

Foto: ILIA YEFIMOVICH/AFP — Policías israelíes patrullan Jerusalén

Mi Hoa Lee, activista catalana de la última Flotilla a Gaza, ha contado en el Canal 24 Horas desde Estamul el trato recibido por las fuerzas armadas y las autoridades israelíes tras ser detenidos sus barcos en aguas internacionales.

"Después de 36 días navegando rumbo a Gaza y tras sufrir una primera intercepción en aguas internacionales, la segunda ha sido muchísimo más violenta, ha habido una escalada muy clara en el uso de la fuerza", afirma. "Fuimos secuestradas y torturadas, trasladadas a un barco prisión y luego a Ashdod", ha narrado. Ha relatado cómo fue golpeada en todo el cuerpo "hasta llegar a un container, una especie de túnel de terror oscuro, donde cuatro agentes se meten conmigo y empiezan a golpearme fuerte y hacerme caer al suelo, repetidamente". También afirma que fue "electrocutada con un táser". "Ahí empecé a gritar que por favor no me mataran".

La activista cree que las imágenes difundidas por el ministro israelí Itamar Ben Gvir han servido para darles "legitimidad" a los activistas. "Si lo hubierámos contado, no nos hubieran creido", ha explicado.

Mi Hoa Lee espera que desde este sábado de madrugada los activistas españoles empezarán a volar a sus ciudades de origen.

Foto: AP Photo/Emrah Gurel

Israel ha interceptado este lunes en aguas internacionales varias embarcaciones de una nueva flotilla a Gaza. A bordo de esa flotilla iban unos 45 españoles, según ha informado el ministro de Exteriores, pero José Manuel Albares no ha confirmado con precisión cuántos estarían detenidos ni adónde los lleva Israel. Albares ha agregado que están prevenidas las embajadas en Nicosia, Chipre, cerca de donde han sido interceptados los barcos, y en Tel Aviv.

"Están violando el derecho internacional y el derecho del mar, lo que sí sé es que ningún agente israelí tiene ninguna jurisdicción ni ninguna potestad sobre ningún español o española que van en esos barcos en estos momentos. Es inaceptable y es en todo caso una detención ilegal", ha declarado el ministro de Exteriores, quien también ha convocado a la encargada de negocios israelí, Dana Erlich, para trasladarle "una protesta formal y enérgica" por esta nueva operación

Foto: Abdelrahman Alkahlout / Europa Press

Los palestinos conmemoran este viernes, 15 de mayo, los 78 años de la Nakba ("catástrofe" en árabe), la expulsión de más de 750.000 palestinos de sus hogares en el marco de la creación del Estado de Israel. Muchos de ellos o sus descendientes continúan viviendo en campos de refugiados, mientras Israel expande su ocupación de tierras palestinas en Cisjordania y Gaza.

Foto: AP Photo/Majdi Mohammed

La realidad de Jerusalén se manifiesta en la fractura de sus calles: mientras en el Oeste la población israelí goza de plenos derechos y servicios, en el Este los palestinos son relegados a una precaria categoría de residentes en su propia ciudad ocupada.

Bajo una administración que ejerce un control absoluto a través de su policía, el miedo se vuelve invisible pero constante, especialmente ante la amenaza de perder el documento de identidad si se abandona la ciudad. Como señala Ziad, el principal reto es simplemente lograr vivir en Jerusalén; allí, el 80% de la población palestina sobrevive bajo el umbral de la pobreza, asfixiada por un mercado desconectado de Cisjordania y la expansión de asentamientos judíos en sus propios barrios