Las calles de Múnich se vaciaron el pasado miércoles por la noche al tiempo que las cervecerías agotaban las existencias con la celebración por la victoria de su equipo sobre el Real Madrid y la clasificación para jugar la final de la Campions en esa misma ciudad. Los medios de comunicación alemanes han destacado al portero Neuer como el gigante que ha posibilitado un gran regalo para el Bayern de Múnich en una temporada gris.
El exmadridista Robben ganó la partida al nuevo ídolo blanco CR7. Ambos marcaron. Primero fuero Cristiano el que puso el 2-0 en el marcado, pero el gol del holandés terminaría obligando al Madrid a jugar la prórroga. En los banquillos también hubo duelo de técnicos, mientras Heynckes estaba calmado, Mourinho dio todo un recital de nervios e intranquilidad.
Tras la prórroga se llegó a la lotería de los penaltis. Aunque Casillas consiguió detener los lanzamientos de Kroos y Lamh, los fallos de sus compañeros Ronaldo, Kaká y Sergio Ramos, dictaron sentencia y metieron al Bayern en la final de Múnich. Tras el partido, todo el Real Madrid mandó ánimo a los tres jugadores que fallaron desde la línea de 11 metros.
Al final no pudo ser. Tras 120 minutos de partido la eliminatoria entre Real Madrid y Bayern se decidió en los penaltis. Antes, los madridistas habían rozado el sueño de la 'Décima' en un partido en el que Crisitiano Ronaldo les puso por delante con sus dos goles. Sin embargo, un gol de Robben, tras un penalti de Pepe, puso el 2-1 en el marcador e igualó la eliminatoria. El marcador no se movió ni en la prórroga donde Kaká dejó escapar 2 ocasiones vitales a esas alturas del partido.
El Real Madrid no pudo revivir una de sus mágicas noches de remontada europea y está eliminado para la final de la Liga de Campeones tras perder 3-1 en la tanda de penaltis contra el Bayern de Múnich, que disputará la final en su estadio. En un partido agónico, que el Real Madrid tuvo con 2-0 a su favor, se escapó el sueño de ponerse en disposición de ganar la "Décima".
El defensa central del Real Madrid Pepe se ha mostrado triste pero contento con el "trabajo" de su equipo en la derrota de semifinales de la Liga de Campeones ante el Bayern de Múnich. "Ha sido increíble. Fallamos dos penaltis luego Iker con suerte para y luego uno más fallado que dificultó mucho la victoria. Hicimos un gran partido, con dificultades tras el partido contra el Barcelona ya que veníamos cansados. Estuvimos 120 minutos trabajando, no hay nada que reprochar, la suerte del lado del Bayern". Por su parte, Marcelo ha afirmado que "ahora hay que trabajar y pensar en la Liga". "Todo el mundo está triste pero hay que estar con la cabeza alta porque estamos haciendo una gran temporada y ahora hay que trabajar y pensar en Liga".