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Rusia se ha convertido este jueves en el principal valedor del gobierno sirio, que cada vez está más aislado. Después de que la Liga Árabe diera un nuevo plazo de tres días para cumplir el acuerdo de pacificación, Marruecos ha decidido este jueves retirar a su embajador en Damasco, en protesta por los ataques a delegaciones diplomáticas.

El gobierno sirio ha asegurado que juzgará según la ley a quien dañe los edificios de embajadas y consulados, pero al presidente, Bachar al Asad, le llueven las exigencias de que detenga la violencia o, incluso de que dimita ante lo que ya parece claramente una "guerra civil".

La Agencia Internacional de la Energía Atómica reclama a Irán un diálogo verdadero sobre las dimensiones reales de su armamento nuclear. Y, aunque el régimen de los ayatolás ha asegurado que ellos enriquecen uranio solo para uso civil, la preopación de la comunidad internacional por el programa nuclear iraní va a más. María Jesús Merinero, catedrática de Historia Contemporánea de la Universidad de Extremadura y autora de varios libros sobre Irán, ha recordado "que viene desde el año 2001 y que se repite, por lo que es imprescindible verificar realmente si el programa nuclear iraní, que existe, tiene fines militares y está cercano a conseguirlo". O si, por el contrario, "está alejado y tiene fines pacíficos". La catedrática ha sostenido que, aunque en otras ocasiones ha sido difícil que el régimen iraní fuera transparentes con la información de todas sus plantas nucleares, "no hay que partir de una situación de duda, vamos a intentar persuadir a Irán con negociaciones y con el diálogo de que deben ser transparentes con su programa nuclear" (17/11/11).

La oposición afirma que desertores del ejército han atacado una gran base militar cerca de la capital, Damasco. Y denuncia que 16 personas han muerto por la represión del régimen en las últimas horas. El ejército sirio comienza a desmembrarse. Cada vez hay más soldados que abandonan sus filas para no tener que masacrar a la población. Estos desertores, según han reconocido en una red social, han atacado la sede de la Inteligencia militar, cerca de Damasco. Según una fuente de la oposición, los atacantes han utilizado armas ligeras contra el edificio de uno de los aparatos de los servicios secretos del régimen que, al parecer, actúa con más brutalidad contra las protestas de los opositores.