La Catedral de Cuenca escondía un secreto. Un palacio que una de las familias nobles de la ciudad construyó encima de su propia capilla funeraria y que acaba de salir a la luz. Queda en pie un salón principal, dos alcobas y un pasillo. Se trata de estancias que daban a una calle donde las familias nobles tenían otras propiedades. En algún momento, lo que fue un pequeño palacio cayó en el olvido.
Foto: Detalles del techo de la estancia palaciega hallada en la Catedral de Cuenca (Lola Pineda/Europa Press)