Al menos tres niños han muerto muerto y 16 han resultado heridos tras el hundimiento de las gradas de un campo de béisbol en Sant Boi de Llobregat, Barcelona. En la instalación deportiva se encontraban al menos 30 niños, según ha confirmado el alcalde de la localidad, Jaume Bosch.
Bosch, en una rueda de prensa en lugar del accidente, ha explicado que los heridos han sido trasladados a los hospitales de Sant Joan de Déu, Bellvitge y el comarcal de Sant Boi, mientras que en la zona se ha instalado una carpa para prestar ayuda psicológica a las familias afectadas.