La piña: adelgaza y purifica

  • La piña fresca tiene propiedades beneficiosas para nuestro organismo
  • Esta fruta es diurética, purifica, tiene vitamina C y manganeso
  • Es conveniente cortarla y consumirla el mismo día
RTVE.es 

La piña es una fruta originaria de América, sabrosa, refrescante y con propiedades beneficiosas. Como ha explicado la nutricionista Ana Bellón en La mañana de La 1, la piña fresca sirve para adelgazar y hacer bien la digestión, principalmente.

Por un lado, se trata de una fruta diurética que nos ayuda a expulsar los líquidos que retenemos y también purifica y elimina toxinas.

Bellón ha explicado que la piña tiene bromelina, una enzima que descompone las proteínas y que por tanto facilita la digestión. Unas rebanadas de piña como postre, a media mañana o de merienda pueden ayudar si se padecen problemas de indigestión.

Como hemos visto en La guía médica de remedios alimenticios, la piña también nos aporta vitamina C y manganeso.

La vitamina C es un antioxidante, es decir, que impide la acción de los radicales libres -moléculas inestables de oxígeno que dañan las células-. Asimismo, reduce los síntomas del resfriado. Aunque la piña no tiene tanta vitamina C como la naranja o el pomelo, nos ayuda a combatir síntomas como los ojos llorosos y el moco.

La piña tiene, además, manganeso, sustancia que usa el cuerpo para producir colágeno, una "proteína fibrosa y resistente que ayuda a construir los tejidos conectivos como los huesos, la piel y los cartílagos".

Cómo comer la piña

La doctora Bellón ha aconsejado comer piña fresca y el mismo día, ya que es difícil de conservar. Para comprobar si una piña está madura y apta para el consumo, hay que tirar de las hojas. Si salen con facilidad, es que ya se puede comer.

Por otra parte, la nutricionista ha indicado que si comemos piña en almíbar no tomemos el caldo, puesto que tiene demasiado azúcar.

Cómo pelarla

Para pelar una piña hay que empezar por cortar los extremos de arriba y de abajo y colocarla en un plato un poco hondo para que caiga el jugo. Se van cortando rebanadas de poco más de un centímetro y cortamos la cáscara.

Después hay que extraer el centro duro con un cuchillo afilado o con un molde pequeño de cortar galletas.

Espacio reservado para promoción
cid:54512