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Mi reino por un caballo nos trae al nuevo Shakespeare

El malo Macbeth se vuelve virtual

  • La compañía UR Teatro moverá por los festivales de verano este Macbeth de Shakespeare
  • La directora de la obra, Helena Pimenta, dirigirá la Compañía Nacional de Teatro Clásico desde la próxima temporada

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Mi reino por un caballo - Macbeth pasado por las nuevas tecnologías

Mi reino por un caballo es un programa sobre actualidad de las artes escénicas que se emite en La 2 de TVE la noche de los jueves al viernes a las 00.45, y también el lunes, a las 19.30, en La 2

En estos tiempos que corren, mantener la ilusión en lo que uno hace y ser consecuente y fiel a lo que se piensa es todo un logro. Eso es lo que han conseguido Helena Pimenta y su compañero José Tomé, el cuerpo y el alma de la compañía UR Teatro, que tras veinticuatro años al pie del cañón, de pueblo en pueblo y de escenario en escenario, siguen manteniendo intactos sus principios y convicciones teatrales. Ellos se han convertido por derecho propio en una de las compañías más notorias de Europa que utilizan como materia prima a los clásicos y los cocinan con un nuevo lenguaje escénico.


Y a veces el destino se vuelve propicio y restituye lo invertido durante media vida: el próximo mes de septiembre Helena Pimenta tomará las riendas de la Compañía Nacional de Teatro Clásico. Será la primera mujer en ocupar este cargo en los 25 años de existencia de la institución.


Pero a la Pimenta le gusta ponerse en riesgo, así que durante el verano estará de gira con un Macbeth que, aparte de llevar la tempestad en el alma y asesinar a todo el que se le pone por delante, está arropado por un universo tecnológico que nos deja pegaditos en el asiento. Mediante la técnica de “Video-mapping”, los actores reales interactúan con proyecciones en 3D de seres y personas. Un trampantojo donde a veces es difícil distinguir lo real de lo imaginario.


Además, para complicar un poco más la cosa, Ur Teatro incluye al Coro de Voces Graves de Madrid interpretando la ópera de Verdi para que, a modo de coro griego, guíe la acción y sirva de intermediario con el público.


Sinceramente, enhorabuena Helena… y mucha mierda!