Anticiparse y neutralizar amenazas es el día a día del Centro Nacional de Inteligencia. ‘Informe Semanal’ ha entrado en el CNI, un acceso autorizado a la prensa en muy pocas ocasiones. España está entre los países que más sufren ciberataques contra organismos del Estado, infraestructuras críticas o empresas. Y, cada vez más, preocupa ese amplio abanico de amenazas híbridas: "los objetivos pueden ser desde la generación de un escenario o de un clima que sea favorable al gobierno extranjero hasta la creación de condiciones para ejercer coerción económica, coerción política, incluso, en los casos más graves, pueden tener como objetivo la desestabilización de los propios Estados", explica un agente del CNI. La cooperación internacional también es clave para desmantelar infraestructuras de piratas informáticos. En julio de 2025, coordinados por Europol, las fuerzas de seguridad de 19 países, entre ellos España, asestaron un duro golpe a NoName. "La Comisaría General de Información lleva investigando de forma ardua a este grupo prorruso desde el año 2022. Representan una amenaza seria. Se les unen miles de personas a través de sus propios canales de Telegram", cuenta una inspectora de la Policía Nacional.
Hay un país, Rusia, al que los servicios de inteligencia no pierden de vista. Más aún desde que, a las puertas de la UE, Putin ordenó la invasión de Ucrania. Este próximo 24 de febrero se cumplen cuatro años de guerra, el conflicto más letal desde la Segunda Guerra Mundial. Según un informe del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales, más de un millón de soldados rusos han muerto, están heridos o han desaparecido. En las filas ucranianas, la cifra alcanza los 600.000. Y todavía no se vislumbra la paz, a pesar de la presión de Donald Trump. La tercera ronda de negociaciones para un alto el fuego entre rusos y ucranianos, con la mediación de EE.UU., terminaba esta semana sin avances. Rusia ocupa aproximadamente el 20% del territorio ucraniano, incluyendo amplias zonas de la región oriental del Donbás y el Kremlin quiere que Kiev ceda el resto de la región. Y Moscú ha lanzado sus drones más allá del país vecino. En septiembre, entraron en el espacio aéreo de Polonia y Rumanía. El uso de drones del Kremlin es parte de una campaña de guerra híbrida mucho más amplia. "En campañas de desinformación, los servicios secretos rusos son los maestros, los que mejor manejan todo lo que ayuda a debilitar a la Unión Europea", asegura Miguel Ángel Ballesteros, exdirector del Departamento de Seguridad Nacional.