Enlaces accesibilidad

Imputado por imprudencia temeraria un policía implicado en el tiroteo a la afroamericana Breonna Taylor

  • Decretan un toque de queda en Louisville y cierran zonas del centro de la ciudad en previsión de las posibles protestas
  • Los disparos de los otros dos agentes estarían justificados por la ley, según ha afirmado el fiscal

Por
Una señal en memoria de Breonna Taylor en las calles de Louisville, Kentucky.
Una señal en memoria de Breonna Taylor en las calles de Louisville, Kentucky.

Un jurado de Kentucky ha decidido acusar por imprudencia temeraria a uno de los tres agentes blancos implicados en la muerte de Breonna Taylor, una mujer negra de 26 años tiroteada en su casa por la policía.

El detective Brett Hankinson ha sido finalmente el acusado tres cargos de imprudencia temeraria en primer grado, lo que le expone a un máximo de 15 años de cárcel, mientras al sargento Jonathan Mattingly y el detective Myles Cosgrove, no se les imputa ningún delito, puesto que sus disparos estarían justificados por la ley,  según ha afirmado el Fiscal General de Kentucky.

Según la prensa local, Taylor dormía con su novio, Kenneth Walker, en su casa cuando escucharon un fuerte golpe. Creyendo que se trabaja de un asalto, Walker buscó su pistola -para la que tenía permiso- y abrió fuego contra los intrusos. Se trataba de la Policía, que no se identificó, y se equivocó en el allanamiento relacionado con un caso de narcóticos. Los agentes respondieron con una lluvia de 22 disparos, de los cuales ocho impactaron en el cuerpo de Taylor.

Toque de queda ante las posibles protestas

Las autoridades locales han anunciado un toque de queda de 72 horas y han cerrado zonas del centro de la ciudad en previsión a posibles protestas e incidentes, según ha informado la cadena de televisión estadounidense CNN.

La muerte de Taylor, junto con la de George Floyd y otros, ha contribuido a crear una ola de protestas en todo el país para exigir justicia racial y el fin del uso excesivo de la fuerza por parte de las fuerzas del orden.

Hankison fue despedido tras la muerte de Taylor después de que la Policía afirmara que el agente había violado los protocolos de procedimiento y que sus acciones "mostraron una indiferencia extrema por el valor de la vida humana".

El entonces jefe de la Policía de Louisville, Robert Schroeder, manifestó que el agente "realizó diez disparos sin motivo y a ciegas" en el interior del apartamento de Taylor, una médico de urgencias.