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Elecciones en Argentina

Volvieron el peronismo, 'Los K' y Ella

  • La marcha peronista vuelve a sonar desde lo más profundo del ruedo político en Argentina con Alberto y Cristina Fernández
  • El secreto del éxito: abarcar todo el arco ideológico y tener el don del oportunismo y de la mutación

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Alberto Fernández y Cristina Fernández participan en un acto electoral en Argentina
Alberto Fernández y Cristina Fernández participan en un acto electoral en Argentina EFE/Julio Gelves

A principios de 2015, Mauricio Macri aún era jefe de gobierno de Buenos Aires y todavía le quedaban un par de semanas para concurrir a las elecciones que le acabarían llevando a la Casa Rosada. Entonces, acompañado por destacados sindicalistas y también por el expresidente Eduardo Duhalde, inauguró el primer monumento dedicado en la ciudad a Juan Domingo Perón.

“El peronismo es justicia social, luchar por la igualdad de oportunidades, por la pobreza cero en la Argentina. Ese es el peronismo que yo reivindico”, dijo el hombre que en breve cumpliría su sueño dorado: convertirse en presidente de la nación.

Luego, el propio Duhalde –uno de los históricos líderes del Partido Justicialista, columna vertebral del peronismo- diría que había sentido “vergüenza” al escuchar a Macri en aquel acto.

El peronismo, la constante Argentina

El caso es que Perón, desde hace siete décadas, siempre ha estado ahí, trascendiendo a su propia figura. ¿El secreto del éxito del peronismoAbarcar todo el arco ideológico; tener el don del oportunismo y de la mutación; haber sabido adaptarse a los tiempos y a los contextos políticos…

El movimiento peronista siempre ha gozado del olfato y la flexibilidad política para hacer suyas demandas de la sociedad y Néstor Kirchner las tuvo tras la debacle que supuso para el país la crisis del 2001.

Llegaría a la Presidencia con un nimio 25% de los votos, pero con un discurso incluso irreverente que le tocaría la fibra a los jóvenes que habían gritado “¡Que se vayan todos!”, a las Abuelas y Madres de la Plaza de Mayo que celebraron la retirada del retrato de Videla de las paredes de la ESMA, a la población en general cuando logró pagar con mucho esfuerzo la deuda del FMI… ¿Recuerdan aquella frase de “Los muertos no pagan” que Néstor pronunció ante la Asamblea General de la ONU?

Una vez le pedí a Martín Caparrós, a cuenta de la publicación de su libro Argentinismos, que definiera 'peronismo'. Y el escritor y periodista, escueto pero conciso, me contestó: “El peronismo lo es todo y no es nada”.

La unión de fuerzas de Fernández y Fernández

Después de una legislatura de transición, la marcha peronista vuelve a sonar desde lo más profundo del ruedo político. Y Alberto y Cristina, Fernández y Fernández, lo han logrado uniendo fuerzas. “Alberto no va a ser un títere”, afirma Laura Tedesco, politóloga y profesora del campus madrileño de la Saint Louis University, en una entrevista en TVE: “Los dos saben que se necesitan mutuamente”.

Atrás quedan aquellos tiempos –no tan lejanos- en los que el hoy electo presidenteexmano derecha de Néstor Kirchner, criticaba a la icónica presidenta y a sus estrecho grupo de confianza.

Alberto Fernández fue uno de los padres del modelo kirchnerista original y defendía que “era un modelo que no soportaba los discursos únicos, pero el actual es un modelo que propone establecer un discurso único con el argumento de que enfrente están los que no quieren una Argentina equilibrada”.

Ahora, los mismos que le llamaron traidor, aparecen en la foto junto a él, sin ir más lejos, en la de la noche del domingo durante las celebraciones en el búnker electoral. El diputado Andrés Larroque, dirigente de ‘La Cámpora’, por ejemplo.

Así han sido las elecciones argentinas que dan la victoria a Alberto Fernández

Juan Cabandié, también diputado. Dicen de este hijo de desaparecidos, nieto recuperado en 2004 por las Abuelas, que fue –junto a Máximo, el hijo de los Kirchner- el artífice del deshielo entre Alberto y Cristina. Él ha reconocido que fue quien propició el encuentro entre los Fernández. Sobre ella, Cabandié ha llegado a decir que “hay que destacar su gesto de grandeza y el análisis tan agudo de la realidad que tuvo y que la llevó a estimar que la mejor persona para este tiempo era Alberto”.

A esa moderación calculada se han sumado los datos macroeconómicos del país. La inflación, los cepos, la pobreza y la crisis en general han conseguido movilizar a los argentinos para apostar por este nuevo giro.

*José Carlos Gallardo fue corresponsal de TVE en Buenos Aires y actualmente trabaja en Informe Semanal

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