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Reino Unido

La carrera para suceder a Theresa May deja las primeras promesas y se cobra la primera baja

  • Diez aspirantes ha formalizado este lunes sus candidaturas para liderar a los tories y han comenzado a presentar sus propuestas
  • El Brexit centra el lanzamiento de las campañas de los candidatos en las que el favorito, Boris Johnson, ha sido el más atacado

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El exministro de Asuntos Exteriores y exalcalde de Londres es uno de los favoritos para suceder a May
El exministro de Asuntos Exteriores y exalcalde de Londres es uno de los favoritos para suceder a May REUTERS/Andrew Yates/File Photo

El Partido Conservador británico ha dado el pistoletazo de salida a la carrera para sustituir a Theresa MayLos aspirantes a liderar a los tories y ocupar el número 10 de Downing Street ya han formalizado sus candidaturas y han comenzado a presentar sus primeras propuestas, pero la contienda se ha cobrado también la primera baja. Sam Gyimah, el único de los candidatos partidario de un segundo referéndum del Brexit ha renunciado este lunes a la nominación porque considera que no ha tenido bastante tiempo para recabar los apoyos suficientes.

El ganador -que no se conocerá hasta finales de julio- tendrá la delicada tarea de completar la salida del Reino Unido de la Unión Europea después de que la dimitida Theresa May haya fracasado hasta tres veces a la hora de conseguir sacar adelante su acuerdo del Brexit en el Parlamento, obligando a retrasar la fecha de salida del 29 de marzo al 31 de octubre.

Precisamente ha sido este tema, el Brexit, el que han utilizado los candidatos como primera arma arrojadiza para atacarse, sobre todo a Boris Johnson, que parte como favorito en la batalla.

La promesa del Brexit

Aunque también han dado alguna pincelada sobre política doméstica, todos los candidatos han prometido resolver el divorcio con la UE. Esto es así debido a que, en gran medida, la supervivencia del partido dependerá de la capacidad de su líder para retirar a su país del bloque europeo, y el elegido tendrá que hacerlo en tres meses frente a los tres años de conversaciones que ha tenido May.

En este ámbito, el exministro de Exteriores y exalcalde de Londres ha amenazado este fin de semana con no pagar la denominada factura del Brexit y que fue pactada entre el Gobierno británico y los Veintisiete -que asciende a 43.000 millones de euros- a no ser que la UE ofrezca un buen acuerdo comercial.

Unas palabras que han sido calificadas como "fanfarronada" por sus contrincantes. Su sustituto al frente de la cartera de Exteriores, Jeremy Hunt, ha asegurado que el país necesita "negociaciones duras, no retórica vacía " y ha defendido que "un momento serio exige un líder serio". En la misma línea se ha expresado el exministro para el Brexit, Domicic Raab, ha criticado que no conseguirán un buen trato con "faroles y fanfarrones" y se ha presentado como el defensor del Brexit "en el que puedes confiar".

También se ha presentado como un "líder serio" el ministro de Medio Ambiente, Michael Gove, cuya credibilidad se ha visto afectada después de haber admitido haber consumido cocaína en varias ocasiones en su etapa de periodista hace más de veinte años. Gove ha sido acusado de hipócrita, ya que durante su etapa al frente de educación fue muy duro respecto al uso de drogas por parte de los profesores en el presente y pasado.

Renegociación de la salvaguarda con la UE

En lo que sí han coincidido Johnson, Gove y Hunt es en la renegociación de la polémica cláusula de salvaguarda para Irlanda del Norte, y que es el principal obstáculo para que los Comunes ratifiquen el texto. Pero mientras el exalcalde de Londres está dispuesto en sacar de su país del bloque con o sin acuerdo,  Hunt y Gove han subrayado que su prioridad es tratar de materializar el Brexit de forma pactada.

Por su parte, el ministro de Sanidad, Matt Hancock, ha defendido en el lanzamiento de su campaña que no necesitan un partidario de la salida o de la permanencia en la Unión Europea, sino "un líder para el futuro".

Las diferencias entre los candidatos es un reflejo de la falta de unión de los tories sobre el tema, que ha provocado que tres años después del referéndum aún no esté claro cómo, cuándo o incluso si Reino Unido se irá.

Educación, bajada de impuestos y aumento en inversiones

En clave nacional, Johnson ha prometido bajar los impuestos a las rentas más altas, lo que le ha valido nuevas críticas de sus adversarios que consideran que es mejor centrarse en los trabajadores con bajos ingresos. Igualmente se ha comprometido a aumentar la inversión en infraestructuras, seguridad, educación, salud y protección del medioambiente.

Hunt también ha planteado una redución de impuestos, pero solo el de sociedades hasta el 12,5 % para hacer más atractivo al país frente a la UE. Aunque su medida estrella es una reforma educativa, de la que quiere hacer su principal política social prometiendo más financiación para acabar con el analfabetismo.

También se ha centrado en la educación la exlíder de los conservadores en la Cámara de los Comunes, Andrea Leadsom, quien quiere aumentar la inversión para que los estudiantes dispongan de mayor financiación. Una medida en la que ha coincidido con el ministro del Interior, Sajid Javid, que además quiere reclutar a 20.000 policías más y congelar el impuesto sobre el combustible.

Mientras que el el ex titular del ministerio del Brexit, Dominic Raab, apuesta por inyectar otros 20.000 millones de libras en sanidad a través de plan a larago plazo. Por su parte el ministro de Desarrollo Internacional, Rory Stewart, ha asegurado que no prometerá planes de gasto sin fundamentar ni recortes de impuestos imposibñes, sino que apuesta por un código tributario más simple.

Hasta que se resuelva la batalla, que está prevista para el final de Julio, May se mantendrá en funciones como primera ministra. 

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