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Raúl de la Fuente: "'Un día más con vida' recrea un escenario histórico muy loco con la mirada poética de Kapuscinski"

  • La cinta acaba de ser nominada a Mejor Película de Animación en los Premios del Cine Europeo
  • Está participada por RTVE y se estrena este viernes, 26 de octubre

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Tráiler de 'Un día más con vida'

Este miércoles conocíamos que Un día más con vida, del español Raúl de la Fuente y el polaco Damian Nenow, ha sido nominada en la categoría de Mejor Película de Animación en los Premios del Cine Europeo. Un reconocimiento que se suma a los Premios del público en el festival de San Sebastián, Egipto y Polonia. Y es que estamos, sin duda, ante una de las mejores películas españolas de los últimos años, que cuenta con la participación de RTVE, y que se estrena este viernes, 26 de octubre.

Un film que mezcla animación y documental para recrear el viaje del periodista polaco Ryszard Kapuściński a Angola, en 1975, con el país inmerso en una guerra civil en la que intervendrían americanos y soviéticos, y que le cambiaría por completo. “He convivido con Kapuściński toda mi vida –confiesa Raúl-. Leí sus libros desde mi adolescencia, empecé a viajar a África y su trabajo siempre ha estado presente en mi obra. Al final cuando leía sus párrafos veía películas. Por eso elegimos su libro Un día más con vida porque tenía una estructura muy cercana al guion cinematográfico. Además, era su obra favorita y también la mía y la de Amaia Remírez, la productora”.

El libro era una mina de oro –añade- porque narraba una etapa histórica alucinante en plena Guerra Fría, en 1975, cuando Estados Unidos acababa de perder la Guerra del Vietnam y se enfrenta con la Unión Soviética en Angola como tablero de ajedrez. Ahí se juntan cubanos, sudafricanos, la CIA, Kissinger, Fidel, niños soldados, mercenarios, portugueses que cambian de bando para unirse a la guerrilla…. Fue una auténtica locura. Y a mí me enamoró ese escenario tan loco visto con la mirada tan surreal, poética, única y genuina de Kapuściński”.

Además –añade Amaia- el bando estadounidense contaba con el apoyo sudafricano. Si los acontecimientos que narramos en la película hubiesen sucedido de otra manera, quizás el Apartheid podría haberse extendido a todo el cono sur de África”.

RTVE.es os ofrece, en primicia, una secuencia de 'Un día más con vida'

Una mezcla perfecta de animación y documental

La película mezcla animación y documental con una brillantez que habíamos visto pocas veces antes. “Se nos ocurrió fusionar animación y documental –asegura Raúl- porque la animación evocaría una época pasada, luminosa, romántica y con mucha acción, mientras que la imagen real implicaba veracidad, porque teníamos entrevistas con los testigos que vivieron esa aventura junto a Kapuściński”.

Creo que la película es un atrevimiento a todos los niveles -asegura Amaia Remírez-. Empezando por el material de origen, un relato tan personal, onírico y surrealista de un periodista de guerra. También el hecho de montar una coproducción europea de siete millones de euros que involucra a cuatro países (España, Polonia, Alemania y Bélgica). Sin olvidar el look de novela gráfica que nos remite a los cómics que leíamos de jóvenes. Creo que el tamaño de la película, el look, la fuente de inspiración y la forma de mezclar animación e imagen real, la convierten en una película única y especial”.

Adaptar a un personaje real como Kapuściński a la animación ha sido realmente complicado “Nos ha llevado diez años de trabajo -confiesa Raúl-. Hicimos un teaser en 2011 para demostrar que esa mezcla podía funcionar. Viajamos a Angola en dos ocasiones para conocer a los otros protagonistas de la historia, a sus amigos y compañeros que lucharon con él en las trincheras. Fuimos a Varsovia a hablar con su viuda y a Barcelona a charlar con su traductora al castellano, a la que interrogué durante ocho horas para que me explicase gestos y detalles sobre Kapuściński. Nos hemos visto todos los documentales sobre él para captar sus gestos, sus movimientos… esa sonrisa que era su gran arma y con la que sobrevivió a circunstancias muy adversas. Después de estudiarlo tanto, lo que más me fastidia es no haber podido conocerlo en persona”.

RTVE.es estrena un clip de 'Un día más con vida', seleccionada en el Festival de Cannes

El viaje a Angola cambiaría la vida de Kapuściński

Amaia asegura que fue en Angola cuando nació el escritor: “Creo que ese viaje cambió profundamente a Kapuściński. Llegó como un reportero que iba a cubrir la guerra civil y allí descubrió lo que denominó “la verdad intransferible de la guerra”, que en el telex que mandaba a su agencia, no cabían todas las experiencias que vivía allí ni las personas que conocía. Por eso se volcó en la escritura y, para mí, es cuando nace el escritor. Además, la historia para nosotros tenía los tres actos: Llegada a Angola, viaje suicida hasta el corazón de las tinieblas para conocer a un personaje mítico y un desenlace inesperado. Lo tiene todo”.

Raúl añade que: “Kapuściński tenía dos ángulos, el de corresponsal de guerra y escritor. Pero en Angola aparece una nueva faceta, la de un periodista que se convierte en combatiente, no con armas pero sí rompiendo los códigos de la profesión periodística, como ser objetivo y no tomar partido. En Angola se encuentra con una situación injusta contra el pueblo angolano y decide renunciar a la gran exclusiva de que allí había tropas cubanas, lo que sólo sabían él y Arthur, y que le habría dado incluso más fama mundial. Oculta esa noticia para salvar vidas porque para él su misión en la vida era ayudar a que la voz de los más pobres fuera escuchada. Y en este caso quiso, tratar de cambiar la historia hacia un lado concreto”.

“Fue afortunado –añade- porque salvó su vida y el bando que apoyó consiguió la primera victoria. Pero, como vemos en la película, han pasado 40 años y el final de Angola fue bastante agridulce porque aquella causa luminosa y de justicia social por la que lucharon en aquel tiempo, realmente no triunfó. La guerra se prolongó durante años y la justicia no triunfó”.

“Incluso Arthur (un periodista que trabajó Kapuściński) dice se siente el gran perdedor porque lograron la independencia pero… ¿dónde están sus hermanos sin hambre?, ¿Dónde está la justicia? Eso no se consiguió. Por eso mezclamos los tonos de la ilusión de la animación de 1975 con la parte más amarga de documental de 2018” –concluye Raúl-.

Fotograma de 'Un día más con vida'

Carlota, la guerrillera que cambió a Kapuściński

Uno de los personajes principales de la historia es Carlota, una guerrillera que impactó a Kapuściński. “Carlota fue el personaje que más se me quedó en la primera lectura del libro -confiesa Raúl-. Luego profundizando veía que era un poco el símbolo de todos los civiles, de los inocentes, que mueren en las guerras, que son invitados a luchar pero también a morir. Ella implicaba emoción y representaba la lucha por unos valores elevados como la libertad de todo su pueblo, que los niños tuvieran educación y hospitales”.

“Cuando viajamos a Lisboa –añade el director- nos entrevistamos con Luis Alberto Ferreira, un periodista portugués que estuvo con Kapuściński en Angola; y nos sacó una bobina de 16 mm, que filmó él mismo y donde aparecían Kapuściński, Carlota… justo antes de morir. Fue como un gran regalo y decidimos que ella fuera el motor de la película y la que cambia a Kapuściński. A pesar de que desaparezca a mitad de la película”.

No fue el único amigo de Kapuściński al que lograron encontrar pese a los 40 años transcurridos. “Encontrarles no fue difícil –confiesa Amaia- Por ejemplo, al mítico Comandante Farrusco lo localizamos a través del Ministerio de antiguos combatientes. Lo difícil fue convencerlos de que podían contarnos algo que para ellos era tan importante. En su caso, cómo pasó de ser un portugués del ejército regular de Angola a estar entrenando a la guerrilla. Fue complicado porque ha vivido en guerra toda su vida y no se fía de nadie. Pero ahora somos muy amigos y a principios de noviembre estará con nosotros en el estreno en Portugal”.

Fotograma de 'Un día más con vida'

Una animación espectacular

Raúl era conocido por sus documentales como Minerita, por el que fue finalista a los Oscar, pero confiesa que, antes de esta película, no sabía nada de animación: “Tenía en mi cabeza lo que buscaba y cuando comencé a buscar socios buscaba algo que fuera memorable y que dejase huella. Y descubrí que en Polonia había grandes animadores y que Damian Nenow había hecho un corto, Paths of hate (2010) que tenía, exactamente, el look que me estaba imaginando. Así que unimos fuerzas y lideramos esta coproducción internacional desde España, desde la productora Kanaki”.

La película incluye unas espectaculares secuencias oníricas. “Son una de las razones por las que elegimos la animación para narrar el mundo de Kapuściński, sus miedos, sus angustias, su sentimiento de culpa. Al principio no iban a tener tanta presencia pero, poco a poco, nos dimos cuenta de que funcionaban muy bien porque rompían el ritmo hiperrealista de la acción y te llevaban a un universo distinto, a una especie de ensoñación que es con lo que mejor hemos puesto imágenes a la prosa tan poética de Kapuściński. Esas escenas oníricas transmiten su pensamiento más poético”.

Unas secuencias que solo han sido posibles gracias a la animación: “Creo –asegura amaia- que hemos conseguido un estilo de animación realista pero que es capaz de retransmitir las sensaciones de los personajes. Hemos trabajado mucho las miradas, los gestos faciales y corporales a partir de la captura de movimiento. Hemos aplicado muchas técnicas de animación diferente, unas sobre otras, hasta conseguir un resultado que nos encanta”.

Fotograma de 'Un día más con vida'

En cuanto a qué pensaría Kapuściński de la situación actual de Angola, Raúl asegura que: “Se sentiría decepcionado porque la diferencia de clases es extrema. Hay una pequeña elite cercana al petróleo, los diamantes y los negocios que es multimillonaria, mientras la gran mayoría de la población vive en la extrema pobreza. Creo que a Kapuściński no le gustaría porque no es lo que quería para Angola ni para África”. Yo pienso exactamente lo mismo”.

Sobre los premios y las excelentes críticas que está cosechando la película, Raúl destaca que. “Sobre todo me han emocionado los premios del público porque significa que a la gente, al público, le gusta la película. De hecho, tras una proyección se me han acercado mujeres, de más de setenta años, que me han dado las gracias y me han dicho que se les había olvidado que era animación y que se habían emocionado muchísimo. A mí eso me vuelve loco. La gente que ve la película está saliendo muy satisfecha. Ahora tenemos el reto de convencer a los espectadores de que vayan a verla, que se animen a ver una película tan diferente y creo que única”.

Raúl de la Fuente y Amaia Remírez posan, en Madrid, frente a un coche de la época en la que transcurre la película

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