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La atención farmacéutica a domicilio: entre la "proximidad" al paciente y las denuncias de "privatización"

  • El Consejo General de Enfermería ve "una privatización encubierta de la Sanidad"
  • Algunas autonomías ya tienen programas en fase piloto para paciente crónicos

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Un farmaceutico atiende a un paciente en una oficina de farmacia del País Vasco
Un farmaceutico atiende a un paciente en una oficina de farmacia del País Vasco. EFE/ADRIÁN RUIZ DE HIERRO

Casi el 40% de la población española, más de 19 millones de personas, vive con algún tipo de enfermedad crónica o síntoma cronificado, como dolor de espalda, parkinson, alzheimer o cáncer, y el 50% de estos pacientes no cumplen su tratamiento, según la Organización Mundial de la Salud. Estas personas deben vivir "con el paradigma de incorporar los tratamientos a la vida diaria" y reclaman, dice el presidente de la Plataforma de Organizaciones de Pacientes (POP), Tomás Castillo, un modelo más "horizontal" para recibir una "atención personalizada" y "coordinada" entre todos los profesionales sanitarios.

La Comunidad Valenciana, Galicia y el País Vasco están entre las autonomías que han iniciado programas de vigilancia a domicilio de la medicación de pacientes crónicos a cargo de farmacéuticos. El Consejo General de Enfermería denuncia que se trata de una "privatización encubierta de la sanidad pública” para una labor "claramente asignada a médicos y enfermeros". Las oficinas de farmacia "pretenden cobrar" por dichos servicios, afirman, "con un claro interés de lucro empresarial” ya sea “directamente al paciente, a las CC.AA., a las mutualidades o a una combinación de todos ellos”.

Mientras, el Consejo General de Farmacéuticos ve en esta faceta asistencial una evolución de su profesión y un ahorro para el Sistema Nacional de Salud que cifran en 2.272 millones de euros con una red de farmacias formada por 22.000 establecimientos que reciben todos los días a 2,3 millones de personas. El presidente del Consejo General de Farmacéuticos, Jesús Aguilar, ve en estas cifras la posibilidad de ayudar a mejorar la situación del paciente porque las farmacias son "establecimientos sanitarios privados pero concertados dentro del Sistema Nacional de Salud".

"Cada vez tenemos pacientes crónicos de mayor edad debido a que tenemos una mayor calidad de vida y entendemos que tenemos que ayudar al sistema sanitario porque así se está pidiendo a través de los ciudadanos", asegura Aguilar, que recuerda además que el 85% de los pacientes no tienen conciliada su medicación cuando reciben el alta hospitalaria.

Funciones definidas por ley

Aguilar asegura que no es necesaria ninguna reforma legal para que el farmacéutico pueda desempeñar esa labor más asistencial al ciudadano porque “no van a trabajar en ninguna otra cosa que no sea su cualificación profesional" y que además el farmacéutico es el “único profesional titulado superior con cinco años de carrera dentro del espacio europeo que es experto del medicamento”.

Por el contrario, el secretario del Consejo General de Enfermería, Diego Ayuso, denuncia que los farmacéuticos quieren "entrar en un campo que su propio plan de estudios y la legislación vigente no le reconocen" tal y como están definidas ambas profesiones en la Ley de Ordenación de las Profesiones Sanitarias (LOPS) y los contenidos de los respectivos planes de estudios.

Los enfermeros, explica Ayuso, tienen una visión del paciente más holística "desde el aspecto biológico, psicológico y social" porque así lo recoge su plan de estudios, esa es "la única manera de hacer una prestación sanitaria de calidad", asegura, y dentro de este papel que les corresponde, el cumplimiento del tratamiento "es algo que las enfermeras controlan y supervisan en el domicilio del paciente".

La LOPS define como funciones de los enfermeros la "dirección, evaluación y prestación de los cuidados de Enfermería orientados a la promoción, mantenimiento y recuperación de la salud, así como la prevención de enfermedades y discapacidades" y como funciones de los farmacéuticos "las actividades dirigidas a la producción, conservación y dispensación de los medicamentos, así como la colaboración en los procesos analíticos, farmacoterapéuticos y de vigilancia de la salud pública".

Ayuso advierte de que la Ley de Ordenación de las Profesiones Sanitarias "no ha sido modificada para nada" y que para ello tendría que haber antes un diálogo entre todos los interlocutores afectados. Además, el secretario del Consejo General de Enfermería denuncia que los farmacéuticos carecen de formación adecuada para esa labor y que por eso, ellos mismos han planteado "modificar su plan formativo". "Los nuevos farmacéuticos ya estarán formados pero actualmente no estarían formados para esta labor", agrega.

Un estudio hecho público por la Mesa de la Profesión Enfermera (Consejo General de Enfermería y sindicato SATSE, elaborado por la empresa Análisis e Investigación, concluye que nueve de cada diez personas mayores de 55 años con una enfermedad crónica y/o los cuidadores de los mismos consideran que el control de su tratamiento sólo debe ser realizado por médicos y enfermeras (90,3%), mientras que solo el 8,8% es partidaria de que lo hagan farmacéuticos.

Proyectos de farmacia asistencial

El presidente del Consejo de Farmacéuticos, Jesús Aguilar, señala que en algunas comunidades autónomas es el médico quien pide al farmacéutico que haga el seguimieno de la medicación porque la confianza del ciudadano con el farmacéutico es "muy importante" y de hecho, agrega, es la segunda profesión más valorada en las encuestas de sanidad. Además, el profesional farmacéutico puede saber a través de la receta electrónica si un paciente no está siguiendo el tratamiento porque no ha retirado una medicación y puede hablar con él para conocer las causas de que no lo esté cumpliendo.

Entre los programas de farmacia asistencial en marcha se encuentra el que desarrolla la consellería de Sanidad valenciana, todavía en fase piloto, bautizado como DomiEQIFar, en coordinación con los Colegios Oficiales de Farmacia de Alicante, Castellón y Valencia, una iniciativa dirigida por los servicios de farmacia de atención primaria, según explica el propio departamento del Salud, en coordinación con médicos, enfermeros y otros profesionales. De momento este proyecto, asegura la consellería, no supone ningún coste para el paciente ni para la administración, está en marcha en Alcoy y tiene prevista su expansión a otros dos departamentos de la comunidad.

El País Vasco cuenta desde 2009 con un convenio de colaboración con los Colegios Oficiales de Farmacéuticos para la mejora del uso de la medicación en personas con ayuda domiciliaria. En este programa intervienen 712 oficinas de farmacia que atienden a un total 850 pacientes de 146 municipios que se han adherido a la iniciativa. El departamento de Salud vasco explica a RTVE.es que paga 31,16 euros al mes por paciente pero que para los pacientes “no supone coste alguno”.

También en la comunidad vasca se está llevando a cabo un programa piloto de seguimiento a pacientes con diabetes tipo II por el "elevado coste social e impacto sanitario" de esta enfermedad. El departamento de Salud paga 10.000 euros a cada Colegio de Farmacéuticos por este programa en el que un total de 17 oficinas de farmacia hacen el seguimiento de 107 pacientes.

En Galicia, la nueva ley de ordenación farmacéutica, cuya tramitación empezó en diciembre pasado y que se espera entre en vigor este año, permitirá a las farmacias la entrega de medicamentos a domicilio o la preparación de sistemas personalizados de dosificación (SPD) para pacientes polimedicados que reciben un blíster con toda la medicación que deben tomar.

Los pacientes crónicos reclaman más apoyo

Ayuso advierte de que "si médicos y enfermeros son insuficientes habrá que mejorar esos ratios, pero no incorporar a otro profesional pagando por esa actividad" y rechaza que los farmacéuticos "negocien" con las administraciones públicas, pero “no se apueste” por “una reestructuración” de la atención primaria para que los enfermeros hagan esa labor de forma "más extensiva".

España tiene más médicos per cápita (3,8 por cada 1.000 habitantes) que la media de la UE (3,6) pero un escaso número de enfermeros (5,3 frente a 8,4 por cada 1.000 habitantes) según el informe del Observatorio Europeo de Sistemas de Salud sobre el Perfil sanitario de España 2017.

La Plataforma de Organizaciones de Pacientes confirma que hay "quejas" de pacientes porque en los centros de salud se han jubilado enfermeros y no se han repuesto y en algunas enfermerías donde antes había dos profesionales ahora solo hay uno.

Por eso, dice el presidente de la plataforma, Tomás Castillo, hay que "apoyar mucho" la reivindicación de los enfermeros y reclamar un número suficiente de estos profesionales, pero también farmacéuticos que "acompañen" y “apoyen” el tratamiento en el domicilio. Si el sistema "sigue funcionando bien", señala Castillo, es por la “entrega” de los profesionales, pero tienen "demasiada tensión" porque "no se llega a todo lo que se quiere hacer bien".

No se trata de que tenga que haber farmacéuticos por la escasez de enfermeros

"No se trata de que tenga que haber farmacéuticos por la escasez de enfermeros", dice el presidente de la POP, sino de buscar "una coordinación entre profesionales" y de que los pacientes tengan apoyo allí donde la persona está viviendo la enfermedad, "en su casa, en su barrio, en su pueblo".

La Plataforma de Organizaciones de Pacientes revindica una ley que proteja y reconozca los derechos de las personas con enfermedad crónica, del mismo modo que otros colectivos como las personas con dependencia ya cuentan con una norma específica. "Tenemos muchos hilos en común, aunque la enfermedad se manifieste de una forma u otra podemos hacer propuestas que resuelvan problemas de millones de personas", como por ejemplo que las personas con enfermedad crónica puedan volver a trabajar para continuar su vida laboral y que se proteja su derecho a la propia imagen, dado que en muchos casos la enfermedad les afecta también físicamente.

Una muestra de esa búsqueda de colaboración y protagonismo de los pacientes con las profesiones sanitarias, son los acuerdos que la Plataforma de Organizaciones de Pacientes y el Foro Español del Paciente han alcanzado respectivamente con el Consejo General de Farmacéuticos y con el Sindicato de Enfermería SATSE para mejorar la calidad asistencial.

"La ilusion también es terapéutica, a veces con pequeños cambios se pueden conseguir grandes logros", explica el presidente de la plataforma que ve en la participación de los pacientes la clave de las políticas de salud.  

Una persona adquiere hoy varios fármacos en una farmacia de Barcelona

Una persona adquiere varios fármacos en una farmacia de Barcelona. EFE/Albert Olivé


 

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