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Obama presenta este martes medidas ejecutivas para endurecer la compraventa de armas

  • Busca evitar que criminales y personas con problemas mentales compren armas
  • Asegura que respetan la Segunda Enmienda y "potencialmente" salvarán vidas
  • Es uno de los desafíos pendientes de su mandato y los republicanos se oponen

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El presidente estadounidense, Barack Obama junto a la fiscal general del país, Loretta Lynch.
El presidente estadounidense, Barack Obama, junto a la fiscal general del país, Loretta Lynch.

El presidente de EE.UU., Barack Obama, presentará este martes un paquete de medidas ejecutivas para tratar de reducir la violencia causada por las armas de fuego en el país, uno de los desafíos pendientes para su último año de mandato. El objetivo de Obama es "marcar la diferencia" y tratar de evitar que criminales y personas con problemas mentales tengan acceso a ellas.

Ante la "inacción" del Congreso, controlado por los republicanos, el presidente instaurará por decreto medidas para endurecer el control en la compraventa. Principalmente aumentará la revisión de antecedentes y extenderá su obligatoriedad a todos los posibles puntos de venta.

En breves declaraciones, Obama ha explicado este lunes que su plan es "totalmente" coherente con la Segunda Enmienda que recoge el derecho a portar armas. Aunque ha reconocido que no se pondrá fin a "todos" los tiroteos ni crímenes violentos, estas nuevas medidas "potencialmente salvarán vidas". Según datos ofrecidos por la Casa Blanca, 30.000 estadounidenses mueren cada año en incidentes con armas de fuego.

Obama ya ha reconocido que esta cuestión es una de las frustaciones de su mandato. Tras dos sucesos de 2012 -la matanza en el cine de Aurora (Colorado) y la ocurrida en la escuela Sandy Hook de Newtown (Connecticut), donde fueron asesinados a tiros 20 niños-, el presidente intentó reformar la legislación, pero el Congreso ni siquiera aprobó la que generaba más consenso: una mejora del sistema de verificación de antecedentes.

Ahora y tras varios tiroteos masivos en 2015, como los de la universidad de Oregón y San Bernardino (California), Obama ha decidido enfrentar el problema a través de su autoridad ejecutiva, dado que la gran mayoría de la oposición republicanos se oponen a las medidas.

Revisión de antecedentes criminales y salud mental de los compradores

Horas después de las declaraciones del mandatario, la fiscal general de EE.UU., Loretta Lynch y varios miembros del equipo presidencial han presentado el contenido de las medidas ejecutivas, que serán desarrolladas este martes por Obama a las 11.40 hora local (17.40 hora peninsular española).

Una de las medidas clave de este paquete es la que requiere que toda persona que haga negocio con la venta de armas se registre, obtenga una licencia federal y, por tanto, asuma la obligación de revisar los antecedentes criminales y de salud mental de sus compradores. Esto afectará tanto a la venta por internet, como en tienda o ferias (hasta ahora estos mercados "informales" esquivaban los mecanismos de control).

También aparece la obligación de la revisión de antecedentes penales para las personas que intentan comprar armas de fuego de las más peligrosas a través de una sociedad fiduciaria o corporación. Hasta ahora, un número creciente de individuos estaban recurriendo a este método para esquivar las comprobaciones.

Para establecer que alguien es un vendedor de armas de fuego, el Gobierno tendrá en cuenta no sólo cuántas vende sino con qué frecuencia y si lo hace para lucrarse. La persona que se dedique al negocio de vender armas sin la requerida licencia federal podrá ser sentenciada hasta con cinco años de cárcel y una multa de hasta 250.000 dólares. Los vendedores también serán penalizados si no efectúan la pertinente revisión de antecedentes antes de concluir una venta.

El proceso de examen, ha recalcado Lynch, debe ser rápido puesto que si la comprobación tarda más de tres días el comprador puede adquirir el arma sin haberse determinado si es apto o no para poseer una.

De este modo, se prevé aumentar la contratación de personal especializado tanto en el FBI como en el ATF (Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos), lo que hará que el presidente quizás no pueda esquivar la capacidad de bloqueo del Legislativo, ya que necesita que el Congreso apruebe nuevas partidas presupuestarias.

Los republicanos acusan a Obama de restringir un derecho "fundamental"

Antes incluso de conocer los detalles del plan de Obama, el líder republicano Paul Ryan, que preside la Cámara de Representantes del Congreso, ha acusado al mandatario de querer restringir el derecho "fundamental" a portar armas que tienen los estadounidenses.

En un comunicado, Ryan ha criticado el "desdén" mostrado por Obama, "desde que era candidato" a la Casa Blanca en 2008, por "los estadounidenses que valoran la Segunda Enmienda" de la Constitución.

Obama "actúa como si el derecho a portar armas fuera algo que debe ser tolerado cuando en realidad, como la Corte Suprema reafirmó en 2008, es fundamental", ha sostenido Ryan al tiempo que ha alertado de que el decreto que prepara el presidente supone "un nivel peligroso de extralimitación ejecutiva y el país no va a tolerarlo".

Al igual que Ryan, la mayoría de los aspirantes a la nominación presidencial republicana para las elecciones del próximo noviembre han anticipado su oposición a las medidas ejecutivas de Obama.