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Prohíben la "procesión atea" convocada para el Jueves Santo en Madrid

  • La Delegación del Gobierno toma la decisión por coincidir con las religiosas
  • Subraya que es necesario proteger "la imagen turística de la ciudad de Madrid"
  • El alcalde, Gallardón, aplaude la medida porque era una "provocación"

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La Delegación del Gobierno en Madrid ha prohibido la denominada "procesión atea" convocada por varios colectivos sociales para el Jueves Santo al considerar que coincide con las procesiones tradicionales y que hay unanimidad entre las instituciones en pedir su desautorización.

Según ha informado la Delegación en un comunicado, esta resolución "se ha tomado en estricto cumplimiento de la legalidad y teniendo en cuenta todos los informes emitidos" sobre la convocatoria.

Entre los asuntos valorados, la Delegación destaca que "existe una apreciación unívoca por parte de todas las administraciones que han tenido conocimiento de esta convocatoria, coincidiendo en que no debe llevarse a cabo", y cita a la Jefatura Superior de Policía, el Ayuntamiento de Madrid y a la Abogacía del Estado.

La Delegación del Gobierno también ha tenido en cuenta el tipo de convocatoria, los carteles anunciadores, las declaraciones de los organizadores, así como el lugar en el que se iba a celebrar, el día elegido y las hora prevista, que según destaca "coincide con el comienzo de las procesiones católicas".

Valora asimismo "la denominación que los convocantes han asignado a las imágenes (pasos) que discurrirán por la manifestación", así como que el acto discurriría "por una zona donde se encuentran múltiples parroquias".

"Coincide en el espacio público (lugar) con procesiones católicas cuyos recorridos ya son conocidos desde hace años", añade la resolución, y advierte sobre la posibilidad de "contra-manifestaciones y presencia de grupos antagónicos y radicales que están citándose para acudir a estos actos".

Proteger la "imagen turística de la ciudad de Madrid"

Subraya que habría gran afluencia de público y que es necesario proteger "la imagen turística de la ciudad de Madrid", así como que se trata de una enclave de alto valor patrimonial histórico artístico".

La Delegación del Gobierno en Madrid solicitó a principios de esta semana un informe a la Abogacía del Estado sobre la conveniencia de autorizar la denominada "procesión atea" en el centro de Madrid el Jueves Santo, "para mayor tranquilidad y seguridad de que se van a respetar todos los derechos", según explicó la delegada, Dolores Carrión.

La convocatoria, tramitada primero como un acto festivo y finalmente como una manifestación, ha sido promovida por varios colectivos, entre ellos la Asociación Madrileña de Ateos y Librepensadores, y la Asamblea vecinal La Playa de Lavapiés, con la intención de poner de relieve "la hipocresía social y moral que representa la Semana Santa católica".

Al conocer la convocatoria, el Ayuntamiento de Madrid advirtió de que no la permitiría en el caso de que la Delegación del Gobierno no la prohibiese, como en su opinión le correspondía al tratarse de una manifestación.

Precisamente este jueves al mediodía la asociación HazteOir.org tenía previsto entregar en la Delegación del Gobierno las 90.000 solicitudes que ha recabado entre ciudadanos contrarios a la celebración de la "procesión atea" porque está convocada "contra los sentimientos religiosos, un hecho tipificado como delito" en el Código Penal.

Gallardón aplaude la prohibición

El alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, ha celebrado la prohibición de la procesión atea convocada para el Jueves Santo porque la considera "una provocación" y ha apoyado la decisión de prohibirla adoptada por la Delegación del Gobierno.

En la rueda de prensa posterior a la Junta de Gobierno, Gallardón ha explicado que a su juicio, la prohibición "es una buena noticia" porque "cuando se plantea esta iniciativa" con "dos coincidencias de tiempo y sitio no se puede alegar que lo que se está pretendiendo es el ejercicio de un derecho" porque "ese derecho puede perfectamente ejercerse en otro tiempo y en otro sitio".

"Cuando lo que se pide es coincidencia de tiempo y de sitio con manifestaciones de carácter religioso de una confesión religiosa que ya se sabe cuál es su itinerario y horario, evidentemente lo que se está buscando es una confrontación", ha argumentado Gallardón.

Para el alcalde, "es obligación de las administraciones públicas evitar esa confrontación", motivo por el cual ha asegurado celebrar y apoyar la la decisión de la Delegación del Gobierno de prohibir la procesión atea