Anterior El juez de la Púnica envía a la UCO a la Asamblea de Madrid a buscar pruebas de la financiación irregular del PP Siguiente Flores, condenado a cuatro años de cárcel por la tragedia del Madrid Arena Arriba Ir arriba
Matemáticas para el metro de Sevilla

Matemáticas para sortear los monumentos en la construcción del metro de Sevilla

|

Un equipo de matemáticos de las Escuelas de Arquitectura e Ingenieros de la Universidad de Sevilla ha creado un método de diseño de líneas de metro que no afecta a los edificios históricos de las ciudades.

Los resultados del estudio, que se acaba de publicar en el Journal of the Operational Research Society, aportan posibles soluciones para la futura línea 2 del metro de Sevilla.

"La metodología aplicada busca minimizar la longitud de los tramos de metro -con el consiguiente ahorro económico- y maximizar la distancia a los edificios históricos para no dañarlos", explica a SINC Francisco A. Ortega, coautor del estudio y profesor en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de la US.

El equipo se ha basado en los diagramas de Voronoi, una herramienta matemática que divide un plano en polígonos creados alrededor de puntos (72 edificios históricos, en este caso), de tal forma que su perímetro equidiste de los puntos vecinos.

Los investigadores han creado un algoritmo que encuentra las rutas más cortas entre dos nodos del diagrama de Voronoi, respetando la distancia de seguridad de los monumentos. Además, las aristas de los polígonos se redondean para suavizar el trazado.

La futura línea 2 de Sevilla

El estudio se aplica al caso concreto de la construcción de la línea 2 del metro de Sevilla, que en los próximos años conectará el Palacio de Congresos de la ciudad, con la estación de ferrocarriles de Santa Justa, el centro histórico y el barrio de Triana.

"La viabilidad de esta obra arroja dudas sobre la seguridad de los edificios cercanos", comenta Ortega, "por experiencias anteriores, como el hecho de que la construcción de la primera línea del metro de Sevilla se interrumpiera en los años 70 por el temor a que pudiera afectar a la catedral, o la más reciente del barrio barcelonés del Carmel (la estructura de algunos edificios sufrió daños por las obras de ampliación del metro)".

Más contenidos de Noticias

anterior siguiente