Un año después del ataque a la sala de conciertos Crocus City Hall de Moscú que dejó 149 muertos y más de 600 heridos, ha comenzado el juicio contra 19 acusados. El atentado fue reivindicado por el Estado Islámico del Jorasán, pero Rusia insiste en señalar una supuesta complicidad ucraniana.
La comisión oficial ha afirmado tener pruebas al respecto, incluida una confesión de uno de los autores materiales, aunque varias ONG han denunciado posibles torturas durante los interrogatorios. Kiev ha rechazado categóricamente cualquier implicación.
Foto: YURI KOCHETKOV