El Gobierno de España acusa a PP y Vox de utilizar a la comunidad musulmana de Jumilla, en Murcia, como moneda de cambio en sus negociaciones. Sigue en pie el requerimiento al Ayuntamiento de Jumilla para que retire el veto a los actos religiosos en el polideportivo pero desde la dirección del PP creen que no hay motivos para hacerlo. EFE / MARCIAL GUILLÉN
- El Ayuntamiento ya ha recibido el requerimiento y tiene un plazo de un mes para responder al Ejecutivo
- El PP acusa al PSOE y a Vox de "generar conflicto" y dice "que lo aprobado no es lo que se intenta trasladar"
- Acompañado de su guitarrista Paco Cortés, Moya ha acumulado hasta cuatro premios
- El trofeo ‘Desplante’ ha sido para Salomé Ramírez, que ha bailado junto a Alejandro Moren
La asociación Junta Islámica va a denunciar al Ayuntamiento de Jumilla, en Murcia, por vetar las celebraciones religiosas islámicas en centros deportivos.
Su presidenta, Isabel Romero, ha explicado en el canal 24 horas que están valorando las distintas vías judiciales disponibles. Una de ellas sería la de los delitos de odio. "En este caso sería un impedimento al ejercicio de la libertad religiosa con una excusa. Es decir, claramente el objetivo es impedir el culto de los musulmanes y la expresión pública de su práctica religiosa, que se hace nada más que un par de veces al año al finalizar el Ramadán y en la fiesta del Cordero", ha expuesto.
Romero ha recordado que la diversidad está "recogida legalmente en nuestra Constitución y en nuestro marco jurídico" y ha pedido que no se impida a la ciudadanía musulmana ejercer libremente su diversidad religiosa.
"Es un ataque a los a las personas, sobre todo migrantes, que practican esta religión, que es la mayoría. Pero bueno, también estamos muchos que no somos migrantes, que somos españoles y que nos sentimos afectados por estas medidas", ha señalado.
Los discursos de odio corren como la pólvora en las redes sociales. Quedó claro tras el incidente que provocó los disturbios racistas en Torre Pachecho y ahora, aunque en menor medida, se está produciendo tras la prohibición en el municipio de Jumilla de prohibir los actos religiosos en instalaciones deportivas municipales. Los expertos alertan de que estas polémicas dan alas a la islamofobia.
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Mariola Guevara, delegada del Gobierno en Murcia, ha calificado en una entrevista en 'La Hora de la 1' de “despropósito” lo que se está viviendo en Jumilla. Para la delegada, la prohibición de actos religiosos en centros deportivos, que acogían celebraciones islámicas, en la localidad tiene un “efecto discriminatorio claro” y asegura que a algunos pueblos de la Región de Murcia los están utilizando, haciendo referencia a Vox y al PP, como “conejillos de indias”. “Somos un laboratorio de la extrema derecha donde quieren confrontar, donde quieren romper nuestra convivencia, algo que no podemos permitir en una democracia como la que tenemos”, ha dicho Guevara.
La alcaldesa de Jumilla, Seve González, ha dicho este jueves que las limitaciones en el uso de los espacios deportivos aprobadas en el pleno del 28 de julio no afectan al resto de instalaciones municipales, y estarán a "disposición de toda la sociedad, incluida la musulmana, para cualquier actividad o acto siempre que se cumpla la normativa".
González, que ha leído el contenido del texto aprobado a instancias de su partido, el PP, como enmienda a la moción de Vox que pedía la prohibición de actos religiosos de la comunidad islámica, ha insistido en que solo se autorizó una modificación de la ordenanza reguladora de las instalaciones deportivas, "sin vetos ni prohibición a nadie por su origen religioso".
"Cada espacio es para lo que es, e igual que si quiero rezar voy a la iglesia, si quiero jugar al tenis, voy a las pistas o si quiero celebrar una reunión iré a la sala de concejales", subraya por su parte el portavoz de Vox en Jumilla (Murcia), Juan Agustín Carrillo.
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El acuerdo entre PP y Vox en Jumillas, Murcia, que prohíbe la celebración de actos religiosos, sociales y culturales en centros deportivos de la localidad ha generado críticas por parte de la oposición.
Desde el Ministerio de Migraciones e Inclusión han dejado claro que van a estar muy vigilantes a las posibles consecuencias que tenga esta iniciativa, que, consideran, atenta contra la libertad y la dignidad de las personas.
El Ministerio, que ha activado al Observatorio contra el racismo para evaluar si la medida puede alimentar discursos de odio, ha recordado que la libertad religiosa está protegida por la Constitución.
- El joven se encuentra actualmente en prisión provisional por la agresión que originó los ataques racistas
- Es condenado ahora por un delito de robo con violencia en grado de tentativa y un delito leve de lesiones
- La directora de la Guardia Civil visita el municipio: "Casi 200 agentes garantizaron la seguridad ciudadana"
- La normalidad y el fin de la crispación vuelven a Torre Pacheco, pero sigue la investigación
- Los presupuestos han salido adelante gracias al pacto alcanzado entre PP y Vox que anunció Fernando López Miras
- El PSOE, que ha votado en contra, considera que estas cuentas consagran "políticas de odio y desprecian la diversidad"
En la jornada de hoy hay convocada una concentración frente a la Asamblea Regional de Murcia coincidiendo con la votación de los presupuestos autonómicos pactados entre PP y Vox. Carmina Fernández, portavoz del Grupo Parlamentario Socialista en la Asamblea Regional de Murcia, explica en Las Mañanas de RNE que "no ha habido respuesta" por parte del partido liderado por López Miras al ofrecimiento por parte del PSOE de "un presupuesto libre de odio, de racismo y de las políticas ultra que le exige Vox".
La portavoz afirma rotundamente que "han decidido firmemente pactar y hacer un presupuesto al dictado de Vox y de la ultraderecha en la región de Murcia". Sin embargo, aún mantiene la esperanza: "El Partido Popular todavía tiene la última oportunidad de romper su pacto con Vox". Estos hechos se relacionan con los acontecimientos recientes de Torre Pacheco, a lo que Fernández declaraba que "no es una casualidad lo ocurrido allí, es algo que viene forjándose porque hay determinados grupos que siembran el odio contra los migrantes en la Región de Murcia".
El verano es tiempo de festivales. Y ya estamos inmersos en la nueva edición de La mar de Músicas, el punto de encuentro de las músicas del mundo en nuestro país. Cumple 30 años y lo celebra reconociendo al músico brasileño Tokinho con el premio de Honor. Además este año el país invitado es Corea del Sur. Hemos intercambiado impresiones con varios músicos coreanos presentes en Cartagena.
Torre Pacheco ha estado en el ojo del huracán mediático por un episodio xenófobo contra una comunidad completa de origen magrebí. Pero esta localidad es la torre de Babel de Murcia. Conviven 96 nacionalidades. Hoy hemos sido testigos de una boda entre un marroquí y una española.
- El desahucio del escritor, previsto para hace unas semanas, se pospuso para este 23 de julio
- Cree que sus críticas al régimen guineano y la cercanía de este a sectores del poder español han influido en su situación
Torre Pacheco, en la Región de Murcia, tiene 40.000 habitantes y está acostumbrado a la multiculturalidad porque el 30% de su población es inmigrante. Como en otras poblaciones de nuestro país, el equilibrio social no es ajeno a los vecinos, pero hasta ahora la convivencia en diversidad había sido una constante en esta localidad del Campo de Cartagena.
"Lo cierto es que no existe una política concreta de integración", dice Osama Alalo, politólogo de origen sirio que vive en el pueblo. Es la realidad que vive un grupo de jóvenes con los que el programa ha hablado. Nacidos en Murcia, de padres marroquíes, confiesan que les es difícil encontrar su sitio: "Aquí, en España", dice uno de ellos, Zacarías, "te llaman moro de mierda. En Marruecos, españolitos". Pertenecen a una generación perdida en la incertidumbre.
En este contexto, se producía hace unos días la agresión a un anciano del pueblo. En pleno debate sobre la acogida de inmigrantes que alienta la ultraderecha, el ataque se volvió viral intencionadamente y atrajo a Torre Pacheco a ultras de otras partes de España, convirtiendo algunas noches en un infierno para todos los vecinos. Tuvieron que cerrar negocios y, también, las tres mezquitas. "El miedo lo tiene todo el mundo, no solo nosotros", dice Nabir, el representante de la comunidad islámica local. Fernando Vera, periodista de la zona, asegura que todo el mundo es consciente de que los migrantes "aquí son necesarios porque son esenciales para la economía, sobre todo para el campo", pero que la tensión tardará en disiparse, aunque la agitación haya llegado de fuera. No toda, el líder de Vox en Murcia aprovechaba la coyuntura para afirmar, a las puertas del ayuntamiento: "les vamos a deportar a todos". La llama ya estaba prendida.
La localidad española de Torre Pacheco, aún blindada por un fuerte dispositivo policial, ha vivido una segunda noche de tranquilidad después de varios días de altercados racistas contra la comunidad inmigrante magrebí.
La intensa vigilancia de unos 140 agentes de la Guardia Civil y la Policía Local, el control del barrio donde vive la mayoría de la población marroquí y de los automóviles que accedían a la localidad, ha contribuido a la vuelta a la normalidad de este pueblo de 40.000 habitantes, un tercio de ellos inmigrantes.
Los incidentes comenzaron después de que hace una semana un hombre de 68 años fuera agredido supuestamente por un marroquí ajeno al municipio, que ya fue detenido, y otros dos que colaboraron en la paliza y están en libertad provisional con medidas cautelares.
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Torre Pacheco es un municipio de 40.000 habitantes que acoge migrantes desde hace tres décadas. La multiculturalidad y la diversidad son señas de identidad de esta localidad en la que los vecinos reconocen que la desigualdad y la pobreza pueden alimentar conflictos como los vividos los últimos días, con llamadas de grupos de ultraderecha a la "cacería de inmigrantes", por lo que exigen más políticas públicas orientadas al empleo, la educación y la vivienda.
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El secretario general de UGT, Pepe Álvarez, ha anunciado este jueves movilizaciones ante el frenazo a la reducción de la jornada laboral a 37,5 horas semanales sin merma salarial, después de que el Gobierno decidiese aplazar la primera votación en el Congreso por la falta de apoyos.
"Sobre todo lo que no nos gusta es que los grupos parlamentarios no asuman su responsabilidad (...) la cuestión es no solo que no se aprueba, sino que ni siquiera se atreven a debatir. Me parece gravísimo que le quieran dar un portazo sin conocer sus argumentos", ha señalado en una entrevista en la Hora de la 1 de TVE.
En su opinión, su objetivo es "mantener el status quo del año 83 y mantener los sectores en nuestro país sin actualizar tecnológicamente" y cree que "este lío de las pymes no tiene ningún sentido", en referencia a la justificación de la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, de prorrogar las negociaciones para garantizar "el acompañamiento" a los autónomos y las pequeñas y medianas empresas (pymes), sectores a los que afectaría en mayor medida la norma.
El líder de UGT también se ha posicionado sobre los disturbios en Torre Pacheco (Murcia), un municipio donde se ha mostrado convencido de que "no hay problemas de convivencia" y en el que ha apostado por promover políticas sociales dirigidas a jóvenes españoles "de primera generación o de toda la vida" para que "tengan futuro, puedan formarse y poder articular una vida en nuestro país igual que el resto de ciudadanos".
Y ha señalado directamente a "la política de ultraderecha", la cual cree que "tiene que sacar las manos de la migración porque solo nos lleva permanente al discurso del odio". Foto: Marta Fernández / Europa Press