Los organizadores y los máximos directivos del tenis mundial, decidieron esta noche aplazar por una día la competición del torneo de Cincinnati, que se disputa en Flushing Meadows, como apoyo a la protesta contra la desigualdad racial y la injusticia social. Como también hiciera la NBA.
La decisión llegó horas después que la tenista japonesa Naomi Osaka, cuarta cabeza de serie, ganadora de dos títulos de Grand Slam, anunciase a través de su cuenta de Twitter, que no iba a presentarse al partido de semifinales que, este jueves, tenía previsto disputar contra la belga Elise Mertens.
La decisión de la tenistas es una más de las muestras que se han sucedido tras el tiroteo a un ciudadano afroamericano en Wisconsin por parte de un policía y el plante de los Bucks en los playoffs de la NBA.