En Ojacastro el sector ganadero reivindicó su pervivencia a pesar de los numerosos problemas a los que tienen que hacer frente para desarrollar su actividad, entre ellos la falta de relevo generacional.
Lo hicieron con una feria que reunió a decenas de reses. Una experiencia para quienes no están tan familiarizados a ver de cerca algunos de estos ejemplares. Pero sobre todo para recordar que juegan un papel clave porque de aquí salen los productos que encontramos después en nuestros mercados y porque su trabajo mantiene vivas las zonas rurales.