La temporada alta de cruceros en las Islas Baleares ya ha comenzado, aunque este verano llegarán menos porque el Gobierno autonómico ha limitado más las escalas de estos buques para reducir su impacto en el medio ambiente.
"Estaremos un día, nada más. Venimos de paseo somos de México. Ahora vamos a ver la Catedral", cuentan unos cruceristas al llegar al puerto de Mallorca.
Desde este año en Palma ya no pueden coincidir más de tres cruceros al día y sólo uno de ellos puede tener una capacidad superior a 5.000 pasajeros.