La Comisión Europea y los grupos políticos del Parlamento Europeo han coincidido en reclamar diálogo para afrontar la crisis en Cataluña, en un debate organizado en la Eurocámara que ha dejado numerosas críticas a la deriva independentista de la Generalitat de Carles Puigdemont, pero también alguna a la gestión de la crisis por parte del Gobierno de Mariano Rajoy y, en concreto, a la actuación policial del 1-O.
El presidente de la Generalitat de Cataluña, Carles Puigdemont, ha insistido en su discurso institucional su petición de "mediación" para alcanzar los objetivos de "paz, diálogo y acuerdo" como salida al conflicto político con el Estado y ha considerado una "grave irresponsavilidad" el que no se atienda a "los ruegos que envía gente de fuera y dentro de Cataluña y del Estado para que este conflicto se encare desde el diálogo y no desde la Policía".
El seleccionador nacional, Julen Lopetegui, entrevistado en Radiogaceta de los deportes, ha animado a "pasar página y pensar en el partido ante Albania porque nos jugamos estar en un Mundial y esa es nuestra responsabilidad". El técnico admite que Piqué "está preparado para ser titular ante los albaneses en un partido clave".
El presidente de la Generalitat de Cataluña, Carles Puigdemont, ha insistido en un mensaje institucional en su petición de "mediación" para alcanzar los objetivos de "paz, diálogo y acuerdo" como salida al conflicto político con el Estado, al tiempo que, ha censurado el discurso del rey Felipe VI, pronunciado 24 horas antes, por "hacer suyo el discurso y las políticas del Gobierno de Rajoy". "Así, no", le ha espetado el presidente catalán al jefe del Estado.
En Canarias han habido reacciones al discurso del Rey. Felipe VI quiere que el Estado devuelva el orden constitucional en Cataluña. PP y Ciudadanos defienden las palabras del monarca, pero para el PSOE y CC ha faltado una mención al diálogo. Más críticos han sido desde Podemos, para ellos el discurso del Rey parecía dictado por Mariano Rajoy.
La diputados extremeños valoran el discurso del Rey ante el desafío independentista de Cataluña, y los episodios violentos y manifestaciones en que ha derivado el referendum ilegal del domingo. PSOE, PP y Ciudadanos lo califican de apropiado, firme y coherente con la grave situación que atraviesa el país, mientras Podemos se muestra crítico con las palabras del jefe del Estado, al que considera alineado con las tesis de los populares.
Hoy es el Día Mundial de la Parálisis Cerebral. Un trastorno que afecta a la psicomotricidad, que sufren más de 120.000 personas en España, casi 3.000 en Extremadura. La Red extremeña de Ciudadanía Activa, Aspace, presenta hoy dos guías que buscan promover la autonomía de los pacientes.
El Servicio Extremeño de Salud extenderá, el año que viene, las llamadas escuelas de pacientes. Buscan fortalecer el papel de los ciudadanos en la gestión de la salud. De momento, ya hay experiencias piloto en la provincia de Badajoz.
Casi 48.000 espectadores en los nueve espectáculos del Stone&Music Festival, que cerró el pasado sábado con el concierto de Joaquín Sabina. Es un 20 por ciento más de asistencia que en 2016. Manuel Carrasco, con 15.800 personas en el público, se lleva la palma.
Tenemos un miércoles sin fenómenos significativos en cuanto al tiempo. Sigue la normalidad de la semana con cielo poco nuboso, temperaturas sin cambios y apenas alguna nubosidad de evolución por la tarde. Los vientos son flojos, variables, y hoy no se espera que los termómetros superen los 35 grados en ningún punto de la región. Mañana, más de lo mismo.
(Entrevista de Manuel Sollo). Madrid ocultó durante y después de la II Guerra Mundial una red de evasión de criminales de guerra nazis. La organización actuó desde el número 14 de la calle Galileo, bajo el mando de la falangista de origen alemán Clara Stauffer Loewe. Salvó a unos 800 dirigentes nacionalsocialistas, bien cobijándolos en España o trasladándolos a Argentina con la cobertura del Gobierno de Perón. De esta historia real parte Almudena Grandes para construir "Los pacientes del doctor García" (Tusquets), cuarta novela de sus "Episodios de una guerra interminable". Sus dos protagonistas, un médico y un diplomático, tratarán de infiltrarse como espías en la red Stauffer por orden del presidente de la República Juan Negrín. Era el último intento de demostrar a los aliados la colaboración franquista con las fuerzas del Eje, ahora a través de la denominada resistencia diplomática. La autora teje una trama de imposturas e identidades falsas, imprescindibles para que héroes circunstanciales puedan sobrevivir bajo la dictadura. A la vez, reivindica la labor de la burguesía de izquierdas en la construcción republicana y plantea la posibilidad de que soldados de la División Azul participaran en el exterminio de un campo de concentración de Estonia. En este periplo, Grandes maneja a unos 200 personajes, una cuarta parte reales, para trazar un relato verosímil entre la ficción y la Historia, base de este ciclo de siete obras sobre la España del siglo XX.