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En Madrid, es la primera huelga del curso que se extiende desde infantil hasta la Universidad y también la primera en que la unión sindical se rompe. Según el Gobierno de Esperanza Aguirre, la huelga la ha seguido entre un 2 y un 18% de los profesores. Aguirre ha insistido hoy en el aumento del horario lectivo no justifica esta huelga, que califica de "política". Las organizaciones acusadas por el Gobierno de Madrid de fraude fiscal en la venta de las "camisetas verdes", han interpuesto una demanda de conciliación contra 3 mimebros del Gobierno regional, entre ellos, la presidenta Aguirre. También en Cataluña, hoy es día de huelga en Secundaria y en la Universidad. En Barcelona, un grupo de universtarios ha cortado el tráfico para protestar contra los recortes. En la Autónoma, algunas aulas están hoy vacías. Pero no solo los universitarios catalanes se han sumado a esta jornada de paros, convocada por la plataforma "Toma la facultad". También lo han hecho los aragoneses, los gallegos, los sevillanos. Dos de las protestas más multitudinarias, las de Valencia y Murcia.

En Italia, el primer ministro, Mario Monti, ha defendido hoy ante el Senado sus medidas anticrisis y se ha sometido a la confianza de la Cámara. Monti ha dicho que el país necesita crecer económicamente para recuperar la credibilidad y ha sentenciado que el fin del euro haría retroceder a Europa a la década de los 50.

El euro, la moneda única, se encuentra en mitad de una batalla invisible que libran inversores internacionales, especuladores y algunos países. La subida de los tipos de interés de la deuda soberana beneficia a unos y otros, pero pone en riesgo buena parte de las economías que utilizan la moneda única.

Angela Merkel ha insistido hoy en que la solución a la crisis del Euro es política, que no está en los Eurobonos ni en el Banco Central Europeo. Ninguna palabra para la crisis de la deuda, ni tampoco para las palabras del presidente del Eurogrupo Jean Claude Juncker que ha recordado que la deuda pública alemana es más alta que la española.

La vicepresidenta económica asegura que España no necesita ser rescatada y que la sostenibilidad de la deuda está fuera de toda duda. Tanto el presidente Zapatero, como el candidato del PSOE y el de Convergència i Unió, creen que es urgente una respuesta europea. Desde el PP se apunta que la situación es muy delicada.

El presidente de la patronal madrileña y vicepresidente de la CEOE asegura que el Gobierno que salga de las urnas debe tomar medidas de inmediato. Arturo Fernández se hace eco de los resultados de las encuestas y pide que Rodríguez Zapatero como presidente en funciones tome las medidas económicas que le pida Rajoy el día siguiente de las elecciones.

La economía española se acerca a la zona de peligro. La prima de riesgo ha rondado los 500 puntos y el Tesoro ha tenido que pagar hoy un interés superior al 7% en la subasta de obligaciones a diez años. A esta hora la prima se relaja y esta por debajo de los 480 puntos, y afloja también la presión sobre la deuda italiana. Su prima está ahora también por debajo de los 500 puntos.

El 7% de interés en la emisión de deuda a diez años del Tesoro es un nivel "realmente peligroso" porque supone pagar casi un tercio más que en la útlima subasta y nos sitúa en la zona de turbulencias en la que Grecia, Irlanda y Portugal tiraron la toalla.

Lo peor es que un interés del 7% acaba por afectar la economía real, es decir, los intereses que pagan las familias y las empresas por un nuevo crédito se encarecen.

La restricción del crédito hace que las expectativas de crecimiento se hundan y se aleja aún más la posibilidad de estimular la recuperación en un círculo vicioso que se conoce como la trampa de la deuda.

Los analistas y los políticos están empezando a pedir al BCE que se deje de melindres y compre bonos de forma masiva, ya que los Tratados de la UE lo permiten, lo único que prohíben explicítamente es que la entidad que preside Mario Draghi acuda directamente a las subastas de deuda de los Estados, en el mercado primario, no en el secundario.

Alemania interpreta que la entidad emisora no puede hacer compras masivas, pero es solo una interpretación y además entre sus mandatos el BCE debe salvaguardar la estabilidad de la zona euro.

En el fondo de lo que se trata es que la crisis de deuda lleva a una redistribución de la riqueza y por tanto del poder, que a Alemania y sus socios "virtuosos" como Finlandia les interesa sacar tajada en un rediseño de la eurozona con nuevas reglas.

Francia, sin embargo, si que ve con buenos ojos una intervención más activa del BCE ya que su prima de riesgo ha superado los 200 puntos básicos y eso pone en peligro, su triple A, la máxima calificación financiera.

Esperemos que el BCE intervenga con toda la artillería y meta en cintura a los mercados. El riesgo moral es que si el BCE defiende a los Estados en apuros, y acaba con la estrategia del palo y la zanahoria, estos no se vean obligados a reducir el déficit.

Alemania argumenta que el riesgo de bonos puede disparar la inflación, pero esto no ha pasado ni con la Reserva Federal, ni con el Banco de Japón que si que han comprado deuda. Además el BCE ha esterilizado los bonos obligando a los bancos a aumentar sus reservas.

Hay que recordar a los alemanes que Hitler no llegó al poder por la hiperinflación de 1939 sino por las severas medidas de ajuste de 1930.

La prima de riesgo de España, sin control, ha abierto la sesión bursátil en máximos históricos (460). Pero, conforme ha ido avanzado la sesión, se ha disparado y ha ido encandenando un récord tras otro hasta alcanzar los 498 puntos, su mayor nivel desde la creación del euro, y se acerca peligrosamente a los 500 puntos básicos. La rentabilidad del bono español a 10 años, cuyo diferencial con el alemán del mismo plazo mide la prima de riesgo país, supera ya el récord del 6,7% en el mercado secundario. Sin embargo, España se ha visto obligada a ofrecer un interés superior, el 7,08%, en la subasta que ha celebrado este jueves para captar 3.562 millones de euros.

España ha colocado este jueves 3.562 millones de euros en obligaciones a 10 años, pero se ha visto obligada a subir su interés al 7,088%, el más alto desde 1997. El Tesoro había fijado el importe máximo en los 4.000 millones de euros, si bien lo esperado era de 3.000 millones de euros: la demanda ha sido de 5.502,62 millones de euros. Para colocar estos productos España ha tenido que pagar casi un 30% más que hace un mes. En la anterior subasta de obligaciones a diez años, el pasado 20 de octubre, España ofreció un interés al 5,453%.