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Millares de personas se han manifestado el jueves en las calles de Daca, Bangladesh, para expresar su indignación, un año después del derrumbamiento del complejo textil Rana Plaza. Demandan un incremento de las ayudas a las víctimas de la que fuera la peor catástrofe industrial del país. ONG's y sindicatos han denunciado la actitud de las 29 empresas implicadas, entre las que figuran la española Mango y la italiana Benetton, sospechosas de haber subcontratado la producción en algún momento a talleres situados en el Rana Plaza.

Este jueves se cumplen seis meses del derrumbe del edificio Rana Plaza en Bangladesh, en el que murieron 1.129 personas, la mayoría trabajadores de talleres textiles.

El accidente dejó a la luz las pésimas condiciones laborales y de seguridad del sector textil en Bangladesh, en el que trabajan 3.6 millones de personas.

Al menos nueve personas han muerto y otras 50 han resultado heridas en un incendio en una fábrica textil en el distrito de Gazipur, cerca de la capital de Bangladesh, Dacca, según han informado fuentes de la Policía y los servicios de emergencia.

El fuego se inició el martes a media tarde en la fábrica Aswad Composite Mills, en el área de Maona de localidad de Sripur, y los bomberos solo consiguieron extinguirlo varias horas después, pasada la medianoche local.

En el momento del siniestro había unos 170 empleados en el interior de la fábrica.

Esta noche ha terminado la búsqueda de cadáveres entre los restos del edificio derrumbado en la capital de Bangladés. Tras días de protestas por las malas condiciones de los trabajadores textiles, varias multinacionales europeas, entre ellas Inditex, firmarán un acuerdo para mejorar la seguridad de las fábricas en el país.