Enlaces accesibilidad
arriba Ir arriba

La Sala del 61 del Tribunal Supremo ha admitido este lunes la recusación planteada por el juez Baltasar Garzón contra cinco de los siete magistrados que habían sido designados para juzgarle por declararse competente para investigar los crímenes del franquismo. La mayoría de los dieciséis magistrados que componen esta Sala ha aceptado apartar de este procedimiento al presidente de la Sala de lo Penal, Juan Saavedra, y a los magistrados Adolfo Prego, Joaquín Giménez, Francisco Monterde y Juan Ramón Berdugo para evitar cualquier sospecha de parcialidad, ya que han participado en la instrucción de esta causa. El magistrado Ángel Calderón, que había sido nombrado ponente, ha anunciado un voto particular por lo que ha sido nombrado nuevo ponente, el magistrado Moliner.

El juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón ha afirmado este martes que la decisión del Tribunal Supremo (TS) de abrir juicio oral contra él por las grabaciones en el caso Gürtel es "precipitada y, además, falta de fundamento". Garzón ha hecho estas declaraciones a la prensa antes de impartir en Granada una conferencia sobre derechos humanos y jurisdicción universal. Allí, el juez ha sentenciado: "Yo lo que quiero es que me juzguen ya". El magistrado ha confiado en que con el juicio llegue el momento de la defensa, ya que hasta ahora ha sido "el tiempo de las acusaciones", y ha señalado, en referencia al auto del magistrado instructor de la causa, que no valen "grandes palabras y afirmaciones" cuando éstas están "huecas".

Entre los partidos políticos hay quienes, como el PSOE, por encima de todo defienden la presunción de inocencia de Garzón, sin querer interferir en el proceso judicial. En el caso de Izquierda Unida se habla de linchamiento moral contra el juez. Mientras que el PP recalca que todo ciudadano está sometido al imperio de la ley.