Israel ha atacado esta madrugada Saná, la capital de Yemen, que está bajo control de los hutíes. Se trata de la tercera embestida en territorio yemení, y la primera en la capital. El Gobierno del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, ha defendido que lo ha hecho en respuesta al misil que lanzaron los yemeníes y que interceptó la defensa israelí y cuya metralla terminó cayendo en un colegio cercano a la ciudad de Tel Aviv.
El ejército de los hutíes ha respondido que fue un ataque simultáneo y que los aviones de Israel “estaban ya en el aire” cuando enviaron, según su portavoz, dos misiles balísticos hipersónicos del tipo Palestina 2.